
Después de que la UE lanzara su plan para reducir la dependencia europea de minerales críticos con medidas para fomentar proyectos en países socios que sean considerados estratégicos, el Gobierno ha hecho suya esta misión con la aprobación, este martes, del llamado Plan de Acción para la gestión sostenible de las materias primas minerales 2026-2030. El objetivo, según el Ministerio de Transición Ecológica, es "aumentar la autonomía estratégica de España y de la UE, al impulsar el abastecimiento de materias primas críticas para la transición ecológica y la digital, con nuevos y rigurosos estándares ambientales, así como la recuperación de materias primas de equipos electrónicos".
El reciclaje es uno de los pilares de este plan a imagen del plan europeo pero también se incluye un Programa Nacional de Exploración Minera, "el primero en cinco décadas", dotado con 182 millones. El objetivo es aprovechar residuos de la industria minera que puedan contener materias primas fundamentales, como "balsas y depósitos de residuos mineros", pero también buscar más. Se destinarán 150 millones a "la exploración minera con nuevas tecnologías".
El plan, según el Ministerio, involucrará al IGME-CSIC, las Comunidades Autónomas, Hunosa y otros actores del sector. Se efectuarán "nuevos estudios geofísicos y la revisión de los existentes, la combinación de tecnologías de detección remota (gravimetría, radiometría, magnetometría y métodos sísmicos o electromagnéticos) y la realización de vuelos, sondeos y calicatas". "Todos los datos obtenidos se integrarán y se generarán mapas de la potencialidad minera en España, incluyendo residuos de balsas y escombreras", dice el departamento de Sara Aagesen, que señaló cómo España "tiene una posición destacable como productor de materias primas minerales".
La ministra ha hecho referencia este miércoles a esta nueva prioridad del Ministerio tras años en que muchos proyectos se han atascado por los escollos burocráticos, los ataques ecologistas y en algún caso por la oposición política. En un desayuno informativo con Europa Press, Aagesen ha señalado sobre el ambicioso plan de búsqueda que "queremos conocer cuántas (materias primas fundamentales) más tenemos y si son extraíbles o no, evidentemente, y esto lo queremos hacer también de la mano del sector".
"Tenemos abundante recurso y mucho trabajo por delante", ha dicho Aagesen, que también ha augurado que "con toda seguridad" van a aparecer tierras raras en España. En efecto, existen, pero los intentos de una empresa por explotarlos en Castilla-La Mancha se toparon con la oposición política del socialista Emiliano García-Page y en Canarias, también por recelos políticos, ni siquiera se permitieron los primeros intentos de investigación de una empresa con la mera intención de saber "qué se tiene".
En el acto, Aagesen ha destacado la importancia del sector en España, donde "ya se exportan 70 materiales minerales y rocas, es decir, ya existe esa actividad extractiva". La ministra ha asegurado que España tiene al menos 22 de las 34 materias primas básicas identificadas por la Unión Europea para las energías renovables, la movilidad eléctrica, la industria manufacturera avanzada, las tecnologías digitales y los sectores aeroespacial y de defensa, entre otros.
Desde el sector celebran el plan: Primigea, confederación que representa a todos los distintos subsectores de las materias primas minerales no energéticas, extractivas y transformadoras, ha señalado que "refuerza el papel estratégico de la industria extractiva y transformadora, al tiempo que promueve una gestión más eficiente de los recursos y un mayor desarrollo de la economía circular".
El colectivo participará en el grupo de trabajo que se constituirá para el seguimiento del plan con el fin de garantizar que las medidas se adapten a las necesidades "reales" de la industria y se alineen con los nuevos enfoques europeos de competitividad derivados del Pacto Industrial Limpio. Confían en que "la correcta implementación" del plan marque un "punto de inflexión para la industria española, contribuyendo a reforzar la seguridad de suministro, mejorar la competitividad industrial, generar empleo cualificado y reducir la huella de carbono asociada a las cadenas de valor industriales".
