
El grueso del dispositivo de seguridad en este inicio de curso lo va a llevar a cabo la Policía Local con el apoyo de la Policía Nacional. Los propios agentes saben poco. Sólo que "los coches que están haciendo las patrullas normalmente se situarán en las entradas y salidas del colegio y habrá un pequeño apoyo de policía judicial y de paisano en las inmediaciones"
Para los padres, claramente insuficiente. María es madre de una niña de 8 años, que va a Primaria y de un niño de 13 que "habitualmente iba solo al colegio pero este curso no lo va a poder hacer". Reconoce que siente "miedo y desconfianza" cada día cuando al llegar a su portal encuentra "gente durmiendo que se ríen, se mofan o se acercan a pedir".
"Defecan frente al colegio"
El día a día en Ceuta no es normal. Se ve en los vídeos que nos remiten en los que no se ve a ningún ciudadano nacional caminando por las calles.
Todos los vídeos están grabados desde el interior de vehículos o de edificios. Como este otro que nos envía una docente desde la ventana de su centro escolar.
"Defecan, orinan frente al colegio y el olor es nauseabundo. Desayunan, comen y cenan en la puerta del centro y dejan los restos ahí tirados", relata Mercedes. Ella es profesora en un centro de uno de los barrios más conflictivos tras la invasión: "Así es muy difícil decirles a los padres que traigan a sus hijos tranquilos cuando ni siquiera los maestros tenemos la certeza de nada"
David entiende que "los padres sean reacios a traer a sus hijos al colegio. Estamos rodeados de gente que duerme en la calle, en la puerta del colegio". E incluso los propios docentes han vivido episodios de tensión estas semanas previas al inicio de curso cuando varios ilegales "estando los profesores dentro del centro han saltado la valla y han accedido a las instalaciones sin que nadie hiciera nada"
Sin comunicación del Ministerio
Y esa es una de las grandes cuestiones: ¿Cómo se procede si se produce un incidente en el centro? ¿Y si se produce fuera, en las inmediaciones?. Es la pregunta que se formula Cristina. El centro en el que trabaja tiene capacidad para 500 alumnos y varios accesos al edificio. Sin embargo, hoy sólo va a contar con un vigilante de seguridad como medida de protección.
Ninguno de los profesores con lo que hemos hablado ha recibido ninguna comunicación por parte de Educación pese a que la Ministra de Educación, Milagros Tolón, asegura que en todo este tiempo ha hablado con toda la comunidad educativa sobre un inicio de curso que para ella se va a producir en completa "normalidad".
Tolón, anunciaba, además, que en unas semanas los menores ilegales también van a ser escolarizados. Una información que tampoco había llegado aún a los docentes consultados: "Imagínate lo bien informados que estamos nosotros, que somos sobre los que va a repercutir este volumen de alumnos", relatan. Mercedes asegura que llegado el caso, ella y sus compañeros se van a negar: Pero, ¿qué disparate es este? ¿Que vamos a perjudicar ahora también a nuestros alumnos en clase?"
Y entretanto, como nos cuenta David, "las entradas se siguen produciendo. Estos días de niebla han seguido entrando ilegales mientras cada vez tenemos menos Policía en la frontera y hay una alerta nueva de otra posible llegada masiva el 20 de septiembre". Y el puesto fronterizo, con apenas 8 agentes, convertido en campamento por el Gobierno.
