
El Grupo ACS encara su próxima Junta General de Accionistas (JGA) este 8 de mayo en un escenario de solidez financiera inédito y tras culminar un 2025 que ya es, oficialmente, el mejor año de su historia. La compañía ha logrado transformar su modelo de negocio hacia sectores de infraestructuras de nueva generación, cumpliendo con antelación los objetivos de su Plan Estratégico 2024-2026. Con un beneficio neto de 950 millones de euros (un 15% más), un Ebitda que crece un 25% hasta los 3.070 millones y una cartera de proyectos que roza los 93.000 millones, el Grupo ACS afronta esta Junta General de Accionistas convertido en un gigante tecnológico.
El 'boom' de los centros de datos y la IA
La joya de la corona en esta transición es la vertical de tecnología digital. Y es que ACS ha dejado de ser una constructora convencional para liderar el mercado de los data centers, habiendo ejecutado ya más de 9 GW de potencia. Un hito fundamental ha sido la firma de una alianza estratégica con BlackRock GIP para lanzar una plataforma global de centros de datos.
La filial estadounidense Turner ha consolidado su posición con contratos de envergadura, como el campus de 10.000 millones de dólares para Meta en Indiana. Este proyecto, que ofrecerá una capacidad de 1 GW, se suma a la reciente adquisición de Dornan, una operación clave para fortalecer la ingeniería avanzada del grupo en el mercado europeo.
Defensa y minerales críticos: sectores estratégicos
La diversificación del Grupo se extiende también en los sectores de defensa y energía. En Defensa, ACS maneja una cartera que ronda los 3.500 millones de euros, destacando proyectos críticos como el dique seco en Pearl Harbor, ejecutado por Flatiron Dragados.
La compañía ha tomado posiciones de control en la cadena de suministro de minerales críticos para la transición energética. Recientemente, ha ampliado su alianza con Vulcan Energy, la primera empresa del mundo de litio sostenible y energía renovable, y desempeñará un papel integral en el desarrollo de su infraestructura de producción y procesamiento de litio.
Gracias a esta unión, el Grupo impulsa el proyecto Lionheart, en Alemania, una iniciativa estratégica de la UE y de relevancia global para la extracción de litio de bajo coste con una vida útil de 30 años.
La estrategia de ACS es expandirse a lo largo de la cadena de valor de los minerales críticos y de la transición energética, construyendo una presencia integrada en inversión, extracción, procesamiento e infraestructura. La cartera en este segmento ya alcanza los 1.100 millones de euros, posicionando a la empresa como un actor industrial clave en la movilidad eléctrica.
Apuesta nuclear y objetivos para 2026
La energía nuclear también vuelve al primer plano de la estrategia de ACS. HOCHTIEF ha sido seleccionada por Rolls-Royce para participar en su programa de reactores modulares (SMR), lo que supone un hito importante en su estrategia de expansión del liderazgo en el sector nuclear y de apoyo a la transición energética. Este contrato refuerza una cartera nuclear de 700 millones de euros y aprovecha una experiencia de la compañía en el sector que se remonta a los años 50.
De cara al cierre del actual ciclo estratégico en 2026, las expectativas son ambiciosas: el Grupo prevé un crecimiento del beneficio neto de entre el 20% y el 25%.
