
El sector del porcino lleva semanas mirando al cielo y encomendándose al patrón del campo: "San Isidro Labrador, quita la lluvia y trae el sol". Los ganaderos están soportando una primavera de precios contenidos por el exceso de oferta en Europa, principalmente por culpa de la peste porcina africana, y ahora mismo su gran esperanza está en el cielo: si no sale el sol, no hay barbacoas. Y si no hay barbacoas, no se vende carne.
El diagnóstico lo resume con crudeza Miquel Àngel Bergés, director del mercado porcino de Mercolleida. Los mataderos llevan semanas manteniendo los precios del porcino y el mercado europeo sigue atascado. Hay mucha carne, demasiada oferta y un consumo que no termina de arrancar. ¿La razón? El tiempo.
Europa entera lleva semanas atrapada entre lluvias, frío y cielos grises. Y eso, en el negocio del porcino, se traduce rápidamente en menos chuletas sobre las brasas, menos costillares y menos reuniones alrededor de una parrilla. Dicho de otra manera: los europeos no están haciendo barbacoas.
Puede parecer una anécdota, pero el sector sabe perfectamente que el buen tiempo mueve millones de euros. La llegada del calor suele disparar el consumo de carne fresca para parrilla y actúa como una especie de salvavidas estacional para los precios. Este año, sin embargo, ese empujón no llega.
España inunda Europa de carne
A ese problema se suma otro que todavía no hemos resuelto: la peste porcina africana (PPA). España sigue teniendo cerrados numerosos mercados de terceros países por las restricciones sanitarias asociadas a la enfermedad. Eso significa que buena parte de la carne que antes salía fuera de la Unión Europea ahora se queda dentro del mercado comunitario.
Así que España está inundando el mercado europeo de carne de cerdo justo cuando el consumo flojea. El resultado es que los mataderos y los compradores no tienen ninguna urgencia por pagar más. Los precios se mantienen contenidos mientras las granjas siguen soportando unos costes elevados y una rentabilidad cada vez más ajustada.
La organización agraria Unión de Uniones advierte además de que la situación sanitaria puede empeorar todavía más con la llegada del verano. Tras una reunión celebrada esta semana en Barcelona para analizar la evolución de la PPA, la organización pidió reforzar al máximo la vigilancia ante el riesgo de nuevos focos.
Y las cifras empiezan a ser preocupantes. Según el seguimiento realizado por Unión de Uniones, las pérdidas acumuladas del sector ya rondan los 820 millones de euros. Además, alertan de que la producción podría entrar en negativo durante 2026. La organización agraria calcula también que las exportaciones se han reducido un 25% y reclama ayudas urgentes para evitar el ahogo económico de muchas explotaciones.
El miedo está en los jabalíes
La gran preocupación del sector son los jabalíes. Unión de Uniones insiste en que la fauna salvaje puede convertirse en el gran vector de propagación de la enfermedad durante los meses cálidos, cuando los animales se concentran en charcas y puntos de agua.
La organización reclama "densidad cero" de jabalíes en las zonas de riesgo y pide implicar tanto a cazadores como a vecinos para localizar cadáveres y reducir la expansión del virus. También solicita más medios y más perros adiestrados para encontrar animales muertos en zonas de difícil acceso.
En esta línea, la Generalidad catalana anunció este jueves que ha destinado 5,19 millones de euros para combatir la sobrepoblación de jabalíes y contener el avance de la peste porcina africana. El plan incluye más capturas, apoyo a los cazadores y medidas para impulsar la comercialización de carne de caza. Según los últimos datos del Departamento de Agricultura catalán, sólo esta semana se capturaron al menos 346 jabalíes en las zonas de riesgo. Desde el inicio del dispositivo ya se han abatido unos 5.277 animales en la zona afectada.


