
A finales de junio, en laSexta Xplica se volvió a tratar el tema de los impuestos, que, junto con el de la vivienda y el de las pensiones, es uno de los más recurrentes en este programa. En esta ocasión contaron con el exministro de Consumo y economista Alberto Garzón, quien hizo un alegato en defensa de los altos impuestos en contraposición a "tener servicios como los del tercer mundo".
En este post publicado por la cuenta del programa en X se puede ver la intervención de Alberto Garzón:
"Bueno, a ver, los impuestos sirven fundamentalmente para financiar el bienestar de la society. ¿Por qué? Porque se traduce en el pago de los salarios de los profesores, de los médicos, de la infraestructura y de las pensiones. Y eso no es solo una cuestión de derechos humanos, sino que sirve para reactivar la economía. Ahora bien, hablemos y seamos serios. En España, son altos o son bajos los impuestos. En España hay una aportación fiscal, o una presión fiscal, pero que es un nombre que nos lleva a equívoco porque no tiene nada de presión, es aportación, es inversión, del 37%", comienza diciendo el exministro.
"En España no hay nada de presión fiscal"
"Está por debajo de la media de la Unión Europea y está muy por debajo de la media de países con un bienestar mucho mayor como es Finlandia. Entonces, esto es muy sencillo. Si tú quieres impuestos bajos, vas a tener servicios y países como los del tercer mundo porque no vas a poder financiar una sanidad, una educación, no vas a poder financiar la seguridad, no vas a poder financiar las infraestructuras y los servicios que existan solo los van a poder pagar aquellos que tengan dinero suficiente. Si tú quieres pasarte a parecerte más a países como Noruega, Finlandia o Suecia que son los primeros, por ejemplo, en educación, que son los que han disfrutado de mejores pensiones, que son los países que tienen mejor industria tecnológica, pues los impuestos tienen que ser más altos porque no es solo una cuestión de justicia sino de eficiencia económica", continúa explicando Alberto Garzón.
"Por lo tanto, si alguien defiende bajar impuestos, primero se está equivocando económicamente sobre el camino a seguir porque querrá parecerse más a países del tercer mundo que de los del primer mundo más desarrollados. Y segundo, es profundamente injusto porque precisamente, y lo hemos dicho en otras ocasiones, que algunos hayamos ido a la universidad es gracias a que existe un sistema público que ha permitido que los hijos de clase trabajadora podamos ir porque si hubiera sido privada, mis padres no hubieran podido pagarlo", concluye el exlíder de Izquierda Unida.
Los malos argumentos de Garzón
La crítica a las palabras de Garzón se puede realizar desde muchos frentes. Para empezar, apela a la tramposa idea de que los impuestos en España no son altos porque en otros países europeos son aún más altos. Que es algo así como decir que en Almería o en Sevilla no hace calor un 31 de agosto porque en el desierto del Sáhara hace mucho más calor.
Entrando en materia, la realidad es que una mayor presión fiscal no equivale necesariamente a mejores servicios públicos o a un mayor nivel de vida. De ser así, Francia (con un 45,3% del PIB) tendría mejores servicios públicos que países como Finlandia (42,3%), Suecia (42,5%), Alemania (41,7%), Noruega (39,2%) o Países Bajos (39,4%), según datos de Eurostat.
Francia gasta más... pero no mejor
De hecho, si observamos el Índice de Desarrollo Humano (que tiene en cuenta la salud, la educación, los ingresos y las condiciones de vida de cada país), veremos que el país con mayor puntuación es Islandia, cuya presión fiscal es incluso inferior a la de España (36,9% en el país nórdico frente al 37,3% en España). Suiza, con una presión fiscal del 27,8%, ocupa el segundo puesto en el ranking de IDH. Francia, el segundo país con mayor presión fiscal del mundo (sólo por detrás de Dinamarca), se encuentra en el puesto número 26 del ranking, tan sólo dos posiciones por delante de España, que está en el 28.
Por otro lado, resulta irónico que Garzón venga a decir que "o tenemos impuestos altos o tenemos servicios del tercer mundo" cuando Hacienda cada año recauda más dinero y los servicios públicos funcionan peor. Según la propia Agencia Tributaria, los ingresos por impuestos en 2025 fueron de 325.356 millones de euros, un 10,4% más que en 2024.
Ya tenemos servicios mediocres y récord de recaudación
Esto ocurre, al mismo tiempo, que en sanidad estamos en récord de días de espera para ser atendidos en atención primaria, por ejemplo. O que tenemos reportes continuos de fallos en servicios como los de Renfe o urgencias saturadas, además de obtener una de las peores puntuaciones de la OCDE en materia educativa según el informe PISA.
Por lo tanto, no es tanta cuestión de seguir inyectando dinero en la rueda del gasto sino gastar de forma eficiente, y analizar también qué servicios (educación, sanidad, pensiones, infraestructuras, etc.) se puede permitir España sin estar ahogando a su población a base de impuestos.
