
Tubos Reunidos ha presentado a los comités de empresa un plan de viabilidad que contempla un expediente de regulación de empleo (ERE) para 301 trabajadores en sus plantas de Amurrio (Álava) y Trapagaran (Vizcaya), así como la interrupción de la actividad de la acería alavesa, en un contexto marcado por la caída de pedidos y el deterioro del mercado del acero.
Un ajuste que afecta a Amurrio y Trapagaran
El plan fue detallado en una reunión celebrada en la planta de Amurrio, donde se concentraron los trabajadores. Según ha informado la compañía en un comunicado, el ERE afectará a 301 personas, de las cuales 87 son eventuales y 214 trabajadores fijos, dentro de una plantilla total de 1.300 empleados. Fuentes sindicales han precisado que 274 afectados corresponden a Amurrio y 27 a Trapagaran.
La empresa ha señalado que el proceso se plantea de forma progresiva y con el objetivo de que sea "no traumático", ya que deberá desarrollarse en paralelo a la búsqueda de proveedores externos competitivos.
Resultados, deuda y horizonte financiero
Tubos Reunidos ha explicado que la aplicación del plan permitiría alcanzar un ebitda positivo a partir de 2027, lo que considera clave para garantizar la continuidad de la actividad. El ejercicio 2025 se cerró de manera provisional con pérdidas de 71,3 millones de euros, cifras aún pendientes de ajustes por el deterioro de activos ligados a la caída de actividad en Estados Unidos. La deuda financiera del grupo asciende a 263,2 millones de euros.
La compañía ha subrayado la necesidad de alcanzar en las próximas semanas un acuerdo laboral y financiero que evite la adopción de medidas adicionales derivadas del deterioro de su situación.
Tres ejes del plan de viabilidad
El plan presentado se articula en tres áreas de actuación: diversificación comercial, reducción de costes y reestructuración financiera. En el ámbito de los costes, se suma ahora la interrupción paulatina de la actividad de la acería de Amurrio, junto con la externalización de la elaboración de palanquilla y lingote y la salida de personal vinculado a los procesos productivos y a áreas indirectamente afectadas.
La empresa atribuye esta decisión a la falta de actividad suficiente tras la caída de pedidos, que ha elevado el coste unitario de producción hasta niveles que considera inviables con la estructura actual. Este ajuste se añade al cierre de la planta de Estados Unidos ejecutado en 2025.
Reestructuración de la deuda y mercados clave
Tubos Reunidos considera imprescindible una reestructuración de la deuda, con vencimientos concentrados en 2028, pese a haber reducido la deuda bruta en 160 millones de euros desde 2021, mediante el cumplimiento del calendario de pagos y una subasta inversa realizada en enero de 2024.
En paralelo, la compañía apuesta por reforzar su presencia en Alemania, Italia, España y Arabia Saudí, impulsar productos descarbonizados como la gama O-Next, y desarrollar acuerdos de medio y largo plazo con nuevos clientes.
Presión del mercado y aranceles
La empresa ha vinculado su situación al impacto de la geopolítica y ha recordado que entre 2023 y 2024 el mercado estadounidense representó cerca del 50% de su facturación. La eliminación de cuotas y exenciones y el posterior aumento de aranceles al acero hasta el 50% provocaron una caída significativa de pedidos.
Según datos de la Asociación Mundial del Acero, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos y la Asociación Internacional del Acero, en 2024 la capacidad mundial de producción superó a la demanda en un 42%, con un exceso aún mayor en Europa. Tubos Reunidos advierte de que esta situación, agravada por nuevas barreras comerciales, obliga a adaptar su estructura a una demanda previsiblemente inferior en el medio plazo.
