
El Mercado de las Ranas, organizado por la Asociación de Comerciantes del Barrio de las Letras, ofrece al público una experiencia de compras, gastronomía y cultura al aire libre, con puestos de artesanía, moda, ilustración, cosmética natural y joyería. La próxima edición se celebrará el sábado 7 de febrero, de 12:00 a 19:00 horas, en un recorrido que abarca desde la calle Huertas esquina Plaza de Santa Ana hasta la Costanilla de las Trinitarias.
Con un formato que recuerda a los mercados de Portobello Road y Camden Town en Londres o al Mercado de las Pulgas de París, el Mercado de las Ranas se ha convertido en un referente local. Los visitantes pueden recorrer más puestos que en ediciones anteriores, disfrutando de un ambiente auténtico, familiar y con actividades para todas las edades.
Los puestos incluyen moda, complementos, ilustración, gastronomía, cosmética natural, joyería y decoración, ofreciendo productos artesanales y originales. Además, los locales hosteleros del barrio participan con promociones, descuentos y menús especiales, integrando la oferta comercial, turística y gastronómica en un solo recorrido.
El nombre del mercado proviene de la antigua calle Cantarranas, hoy conocida como calle Lope de Vega, donde según la tradición había charcas con gran cantidad de ranas que inspiraron la denominación original. Esta historia aporta al mercado un toque distintivo y cultural, conectando la tradición del barrio con la experiencia moderna de compra y ocio.
Objetivos y proyección del mercado
El proyecto busca impulsar la actividad económica y turística del Barrio de las Letras, apoyando a los comerciantes locales y posicionando a Madrid como un destino cultural y comercial de referencia. Con más de 260 establecimientos integrados en la asociación, la iniciativa combina comercio, cultura y gastronomía de manera innovadora y continua.
El Mercado de las Ranas es de fácil acceso mediante metro (Antón Martín o Tirso de Molina, línea 1) y estaciones de BiciMAD cercanas, así como diversas líneas de autobús urbano. La ubicación central permite combinar la visita al mercado con un paseo por el Barrio de las Letras y sus numerosas terrazas y restaurantes.


