
La Guardia Civil ha desarticulado una organización criminal asentada en Madrid dedicada al robo con violencia y la extorsión contra empresarios vinculados a comunidades procedentes de Asia oriental. La operación, denominada "FALAN", se ha saldado con la detención de ocho personas –seis hombres y dos mujeres– y ha permitido además impedir el secuestro que el grupo presuntamente estaba preparando contra otro empresario en la provincia de Valencia.
La investigación se inició el pasado año tras el asalto al domicilio de un empresario en Cantabria. Durante el robo se encontraban en la vivienda cuatro personas, que fueron amordazadas y maniatadas por los asaltantes. Una de las víctimas fue agredida con gran violencia mientras los autores exigían la entrega de objetos de valor. Los delincuentes sustrajeron joyas, prendas de alto valor y un vehículo, provocando un perjuicio económico que superó los 150.000 euros.
Según los investigadores, en el asalto participaron al menos seis personas, aunque desde el primer momento no se descartó la implicación de otros miembros de la organización, asentada en Madrid y presuntamente vinculada a estructuras criminales originarias del este de Asia.
Registros en Madrid y actividades ilícitas
A finales del pasado año la Guardia Civil detuvo en Madrid a cinco presuntos autores materiales del robo y a dos colaboradores necesarios, acusados de delitos de robo con violencia, detención ilegal y lesiones. Las detenciones dieron lugar a cinco registros en inmuebles situados en Parla, Getafe y en los distritos madrileños de Salamanca, Puente de Vallecas y Usera.
En estas actuaciones se recuperaron joyas y otras evidencias relacionadas con el robo investigado. Además, los agentes descubrieron un karaoke y una sala de juegos clandestinos en los que, según las pesquisas, se realizaban apuestas por importantes cantidades de dinero. En uno de los registros se incautaron casi 9.000 euros en efectivo en una de las mesas. En el interior del local también se detectaron indicios de prostitución y consumo de drogas.

Las inspecciones en otros dos inmuebles permitieron localizar una vivienda utilizada como piso "patera", que era alquilada a personas itinerantes, y un almacén en el que se guardaban unas 9.000 cajetillas de tabaco falsificadas de una conocida marca, presuntamente fabricadas en el sudeste asiático y preparadas para su distribución.
Un secuestro frustrado
La investigación continuó para localizar al sexto presunto autor material del robo de Cantabria, que fue finalmente detenido en la provincia de Valencia en 2026. Durante las pesquisas, los agentes comprobaron que estaba realizando labores de vigilancia sobre otro empresario, presuntamente con el objetivo de secuestrarlo, un plan que fue frustrado con su arresto.
En la actualidad, los investigadores están analizando unos 130 objetos intervenidos durante los registros. La Guardia Civil no descarta que el grupo haya participado en otros delitos cometidos en diferentes puntos del territorio nacional, especialmente contra empresarios vinculados a comunidades procedentes de Asia oriental.
La operación ha sido desarrollada por el Grupo de Patrimonio de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de Cantabria, con el apoyo de la Unidad Técnica de Policía Judicial de la Dirección General de la Guardia Civil y la colaboración de agentes de las comandancias de Madrid y Valencia, además de enlaces policiales internacionales acreditados en España. Las actuaciones están dirigidas por el Juzgado de Instrucción número 5 de Santander.


