
(Libertad Digital) El consejero jefe de la Generalidad, Josep Bargalló, ha comparado el boicot al cava catalán, bebida cuyas ventas han descendido en España un 8 por ciento el año pasado, con el "boicot de integristas árabes a productos daneses" a consecuencia de la crisis internacional organizada tras la publicación de una caricatura de Mahoma.
En declaraciones a TV3 recogidas por Europa Press, Bargalló señaló que el boicot es "producto del integrismo, de la desinformación y de la crispación" y confió en que "todo el mundo se de cuenta de que los boicots son malos". "Los que han alentado el boicot, son integristas, pero no islámicos", dijo Bargalló. Además, lamentó especialmente que la comunidad autónoma donde más se notó el descenso de ventas de cava catalán sea la Comunidad Valenciana y se declaró "personalmente entristecido" porque el "anticatalanismo en algunas zonas de Valencia está demasiado a flor de piel".
En la misma entrevista, el conseller primer acusó al PP de querer provocar una "guerra" por el catalán y aseguró que el Ejecutivo tripartito "no dejará de actuar" en la línea de la inmersión lingüística "por miedo a equivocarnos". "Lo que no haremos es una política que, para impedir un caso concreto, no sirva para la globalidad", añadió.
Bargalló atribuyó la reedición de la polémica lingüística a la necesidad de acudir a los "sentimientos cuando no se cuenta con la razón de las ideas" y dijo que "cuando alguien quiere entrar en guerra, si no tiene un motivo, se lo busca". El número dos del Gobierno catalán advirtió de que "no dejarán" el catalán "en manos del mercado, ni diremos que la defensa de la lengua catalana es obligación de los individuos". Recomendó "resignación, paciencia, tranquilidad y buenos alimentos" y señaló que, aunque la "historia de Catalunya en los últimos siglos es una historia de justificaciones, no tenemos que justificarnos por hablar catalán".