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¿Presupuestos o árbol de Navidad?

Con un poco de suerte, después de que ese simulacro de presupuestos se lo eche por tierra el Congreso, el CIS de Tezanos le dará al día siguiente una ventaja de 30 puntos sobre el PP.

Con un poco de suerte, después de que ese simulacro de presupuestos se lo eche por tierra el Congreso, el CIS de Tezanos le dará al día siguiente una ventaja de 30 puntos sobre el PP.
Oscar López y María Jesús Montero, en el Congreso. | Europa Press

La imagen era para enmarcar, Miguel Ángel Gallardo, candidato del PSOE a las elecciones autonómicas de Extremadura, junto a Pedro Sánchez en el mitin que abría la campaña, repetía como un muñeco de guiñol eso de "la ultraderecha" para justificar su imputación y las de sus compañeros. Hasta para mentir hay que tener convicción y mucha altura de miras. Y Junto a Pedro Sánchez, Gallardo, ni vendía convicción, ni tenía altura. Era la mismísima sombra de aquellos pobres diablos de "Los santos inocentes" rindiendo pleitesía al señorito de Madrid por una palmadita en la espalda y poder seguir serviles en el cortijo del amo. Uno, tan pequeñito como un nomo, el otro espigado como un vampiro. Y el hechizo de la ultraderecha, como carcajada de fondo. El cuadro era patético y ridículo.

Todo empieza a degradarse, hasta el ministro de Justicia Félix Bolaños ha bajado la testuz por primera vez. Esa altivez impostada revestida de cinismo y muecas falsas que tanto juego le han dado hasta la fecha, se desinfló tras el último informe de la UCO. Por primera vez algo huele a chamusquina para que este Tezanos de la Justicia haya tirado del freno de mano. No me lo podía creer, el ministro de Justicia pedía sin arrogancia respeto para los jueces. Incluso el tono del entorno del Presidente tornó la arrogancia en prudencia. El cadáver empieza a oler.

Y si las evidencias no fueran suficientes, el derrumbamiento arrasa con todo: El Tribunal Supremo condena e inhabilita al Fiscal General del Estado, García Ortiz. Nos podíamos cebar en desgracia ajena, pero solo me retendré en La maldición de Ayuso:

Pablo Casado la temió y persiguió como rival, Pablo Iglesias, pretendió barrerla del cielo de Madrid, Ignacio Aguado la quiso barrer del mapa y fue disuelto en la nada, Juan Lobato la acosó como un Lobo y ha dimitido como un inofensivo lobezno. En la lista apuntaba maneras el Fiscal General del Sanchismo, Álvaro García Ortiz, y ha caído fulminado. Y calienta en la banda, Pedro Sánchez. Todos han cometido el mismo error, tratar de derribarla atribuyendo a su entorno familiar todo tipo de tropelías imaginarias. No podían permitirle que les ganase el "relato", dejó dicho el mafias. Para todos ha sido un reto, para Sánchez, una obsesión. Tanto es así, que ha estado detrás de cada una de esas puñaladas. Pero como la tumba mancillada de Tutankamón, acabará derrotado por su maldición. Más pronto que tarde verá su ataúd pasar por la Puerta del Sol.

Pero la farsa sigue. Que nadie se lleve a engaño, Pedro Sánchez, el gran instigador, siempre estuvo detrás de todo. De hecho, nada se entendería sin su caudillaje. ¡Nada! Y nada le detendrá. El próximo simulacro ya lo tiene amañado. Mirian Nogueras huele la mierda, pero hierra el propósito: "Está haciendo teatro", acusa a Sánchez ante la desfachatez de presentar los presupuestos. "Deben de estar de campaña electoral", añade. Pero no acaba de ver lo evidente: Acabará presentando, no "los presupuestos", sino un árbol de navidad al que llamará presupuestos a sabiendas que no se los votará la derecha porque serán los más sociales de la historia. Ya que Junts no lo salvará en esta ocasión, al menos que quede ante el pueblo español como el único Robin Hood que esquilma a los ricos para dar de comer a los pobres.

Ya me imagino a esos prestidigitadores de la Moncloa a los que llaman asesores adobando la puesta en escena de una derecha insensible y cruel que impide al gobierno de progreso remediar tanta necesidad social. Y con su traje más progre, subirse al estrado para desgranar una a una las infinitas formas de la ultraderecha y el capitalismo de esquilmar a los desheredados de la tierra. O yo, o la ultraderecha. O yo, o la codicia del empresariado. O yo, o yo.

Y a seguir con el siguiente capítulo del "relato". Con un poco de suerte, después de que ese simulacro de presupuestos se lo eche por tierra el Congreso, el CIS de Tezanos le dará al día siguiente una ventaja de 30 puntos sobre el PP. Con la sola amenaza de un VOX que ya habrá empatado con Feijóo. "Cosas veredes, amigo Sancho".

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