Menú

Salvador Illa, el desastre mejor pagado de España

Todo se cae a pedazos debido a la falta de inversión y a que la prioridad durante el Procés no fue atender las necesidades ciudadanas sino dedicar los impuestos de los ciudadanos a la propaganda separatista.

El político mejor pagado de España es un presidente autonómico que tiene sumida su región en el caos ferroviario y en la peste porcina africana. También tiene las listas de espera más largas de España, toda vez que aunque presume mucho de "lo público", este político dirige la Administración autonómica que menos invierte en sanidad. También es la región con la presión fiscal más alta, una de las más inseguras y en la que cada vez que se legisla sobre ley de vivienda suben los alquileres, aumentan los allanamientos y crecen los desahucios.

Este político es Salvador Illa, el exministro de Sanidad de la pandemia, un dirigente cuyas decisiones durante el coronavirus fueron tardías, erróneas y opacas. Enviado por Pedro Sánchez a Cataluña logró la presidencia de la Generalidad y se comprometió a aplicar en Cataluña el programa de los golpistas separatistas que sostienen a Sánchez y a él en el poder. Su balance en el cargo, que ocupa desde agosto de 2024, es catastrófico.

El idioma español se persigue y arrincona con más saña que bajo los mandatos separatistas. Se ha creado incluso una Consejería de Política Lingüística para fomentar el catalán que no logra revertir el creciente rechazo de los jóvenes a hablar en una lengua que sienten impuesta y en la que se les intenta adoctrinar con el odio y el desprecio a España como bandera.
Educación y sanidad son desastres sin paliativos mientras que el Gobierno regional concede a los Mossos d'Esquadra un aumento de cuatro mil euros al año de golpe. Los trenes han dejado de funcionar, las infraestructuras viarias están saturadas y en un estado lamentable, todo se cae a pedazos debido a la falta de inversión y a que la prioridad durante el Procés no fue atender las necesidades ciudadanas sino dedicar los impuestos de los ciudadanos a la propaganda separatista, a los medios del separatismo y a todo aquello que pudiera contribuir a la ruptura de España.

Las cosas siguen igual de mal o peor con Illa. Se mantienen las organizaciones separatistas regadas con dinero público, las normas para eliminar el español de la vida pública, los gastos ilimitados para TV3 y los medios subvencionados, se crean observatorios, mesas de diálogo, fundaciones, institutos y centros por la paz que reciben ingentes cantidades de dinero público, se dilapidan los recursos en pagas (nada de paguitas) para fomentar la dependencia, pagas que tienen un efecto llamada, pagas que desincentivan la búsqueda de empleo, pagas que normalizan el vivir sin trabajar y a costa del trabajo de los demás. Y se presume de ello.
Este político tan bien pagado es incapaz de sacar adelante los presupuestos porque sus socios de ERC le tienen sometido a chantaje. O se traspasa ya el IRPF o no hay presupuestos. Esa es la condición de Oriol Junqueras, el delincuente inhabilitado con pase VIP en La Moncloa.
Pero que no haya presupuestos no ha sido impedimento para que Salvador Illa se suba el sueldo, con lo que ya no cobrará "sólo" 140.256,96 euros sino que alcanzará la cifra de 146.635,82 euros, un récord en España y prácticamente en toda Europa. Y no contento con subirse el sueldo porque se considera un "servidor público", ha tenido a bien ordenar restricciones en los datos que expone la Generalidad sobre las subvenciones y su destino porque un experto en inteligencia artificial ha montado dos páginas en internet que demuestran que la Generalidad destina 5.000 millones de euros fundamentalmente a sostener su impresionante red clientelar. Igual que en sus tiempos al frente del Ministerio de Sanidad, nula transparencia, máximo despilfarro y cero controles.

Temas

En España

    Servicios

    • Radarbot
    • Curso
    • Inversión
    • Securitas
    • Buena Vida