Menú
Amando de Miguel

Sánchez y la democracia orgánica

Si será débil el Gobierno de Sánchez que no ha logrado realizar su propósito primordial de desenterrar a Franco.

Amando de Miguel
0

El presidente del Gobierno, un tal Sánchez, lleva un año en funciones, que quiere decir sin obligación de rendir cuentas al Parlamento. Para combatir el hastío, el hombre se dedica a recibir a lo que en otros tiempos se llamaban "las entidades naturales de convivencia", aparte de las fundamentales (familia, municipio y sindicato). Ya ha recibido en audiencia colectiva y fotogénica a los representantes y representantas de los homosexuales, lesbianas, bisexuales, transexuales, zoosexuales, asexuales e incestuosos. Se ha reunido con los dirigentes de los sindicatos subvencionados. Ha concedido su atención a los dirigentes de la memoria histórica, sección guerra civil y herederos y panegiristas de las brigadas internacionales. Faltan todavía muchos colectivos y colectivas. Por ejemplo, sin ánimo de ser exhaustivos: los investigadores científicos residentes en el extranjero, las casas regionales de Hispanoamérica, las sectas religiosas, los autores anónimos (negros) de tesis doctorales, los manteros y otros vendedores ambulantes, las comisiones de festejos populares, los vigilantes y monitores de playas y piscinas, los productores de huertos familiares, los operadores de drones, los influencers de las redes sociales, los usuarios de patinetes eléctricos, los vendedores de libros recogidos de los contendores de basura, los arqueólogos aficionados, los músicos del metro madrileño, los castellers de Cataluña, las sociedades gastronómicas del País Vasco y zona de influencia, los venenciadores de las bodegas andaluzas, las víctimas de la gota fría y otros desastres meteorológicos, los guardias prometidos (antes jurados), los inspectores de alcantarillas, los fabricantes y exportadores de castañuelas, la asociación de zahoríes y encuesteros, los organizadores de tomatinas, la asamblea de veganos anónimos, los animalistas en acción, los grafiteros artísticos, etc.

Quedan por reclamar audiencia en el hotelito de la Moncloa multitud de entidades y gremios de la llamada "sociedad civil", que incluye también a los militares francos de servicio. Es decir, todos los que no son líderes de los partidos políticos, pues algunos de estos últimos hace tiempo que no han pisado las alfombras de la Moncloa.

Asombra que el Gobierno en funciones sea tan remiso al permanente conciliábulo, al que le obliga su precaria situación de en funciones. Su querencia por la sociedad civil quizá sea un remanente o regusto implícito de lo que en su día fue la simpar democracia orgánica. Son nostalgias que laten en la conciencia de los y las socialistas.

Al paciente Sánchez se le ha visto feliz saludando a los heteróclitos representantes de la sociedad civil. En cambio, parece un tanto tímido al tener que platicar con los presidentes de los otros partidos. Se comprende, debe de ser la timidez característica de los jugadores de baloncesto. O quizá sea una práctica derivada del contrato con Iván Redondo, la metempsícosis de Gregorio Pontemkin, valido de Catalina II de Rusia.

No sé si lo que se me acaba de ocurrir es constitucional o no, pero me parece de sentido común. Puesto que el presidente Sánchez lleva meses tratando infructuosamente de formar Gobierno, no veo por qué el Rey no llama a otro dirigente de su partido, después de todo, el más votado. La idea es que así sería más fácil formar Gobierno. Si todavía no fuera posible, el Rey podría encargar esa tarea al presidente de cualquier otro partido nacional, aunque fuera minoritario. La alternativa de unas nuevas elecciones generales no resuelve nada, pues volveríamos a estar como estamos. Es más, puede que accedan a las Cortes algunos nuevos partidos, como el animalista o el islamista. Tiempo al tiempo.

De momento, al igual de lo que ha ocurrido varias veces en Italia, Bélgica y otros países dizque de nuestro entorno, España bien podría seguir funcionando con un Gobierno en funciones. En ese caso se comprende que haya que apelar a las consultas con la sociedad civil, cosa que hacía Franco con naturalidad. Ese experimento de democracia orgánica duró 40 años y más que viviera el Caudillo. Si será débil el Gobierno de Sánchez que no ha logrado realizar su propósito primordial de desenterrar a Franco.

En España

    Lo más popular

    0
    comentarios

    Servicios

    Máster EXE: Digital Marketing & Innovation