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Carmelo Jordá

'Freddy el Químico' no sabe de laboratorios

Sí, en Madrid 'las derechas' o incluso 'la derechona' han hecho cosas que nadie se ha atrevido a hacer en otros lugares.

Carmelo Jordá
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Sí, en Madrid 'las derechas' o incluso 'la derechona' han hecho cosas que nadie se ha atrevido a hacer en otros lugares.

Alguien con tanto tino como mala intención le sacó a Rubalcaba el mote de Freddy el Químico, un apodo que a mí me suena a lugarteniente de Al Qaeda, a tipo siniestro que pasa la vida preparando compuestos explosivos en una covachuela.

Sin embargo, resulta que la cosa no venía de que, efectivamente, el del PSOE tiene no poco de siniestro ni de que pase sus días en las covachuelas de Ferraz –ciudad sin ley- sino de su propio nombre un tanto horterizado y de sus estudios de Química, noble ciencia que lo es más todavía desde que Freddy se dedica a otra cosa.

Sin embargo, el exministro-de-todo y actualmente líder de casi nada quiso el pasado fin de semana reverdecer laureles –o recalentar probetas– y nos dejó una metáfora que, como todo últimamente, le salió rana: "Madrid es el laboratorio de todas las derechas", decía ufano junto a Tomás Gómez.

Analizando la frase, lo primero que nos llama la atención es lo de "todas las derechas", como si hubiera media docena, cuando en realidad en este país cada día es más difícil encontrar algo a lo que llamar derecha, entre tanto socialdemócrata camuflado de centroreformistamoderado, cuando no de "partido de los trabajadores".

Pero lo mejor de todo es el hecho de que, sin darse cuenta, Freddy se tendía a sí mismo una trampa conceptual: puede que Madrid sea el laboratorio de la derecha, sin plural, o de al menos cierto tipo de derecha más o menos liberal, pero la verdad es que el experimento es un rotundo éxito, y si yo fuera un químico de izquierdas mejor me callaba.

Sí, en Madrid las derechas o incluso la derechona han hecho cosas que nadie se ha atrevido a hacer en otros lugares: dar libertad, creer más en el ciudadano que en papá Estado, cobrar menos impuestos, abrir sectores hasta ahora sacrosantos a la saludable competencia de la empresa privada…

Y gracias a todo eso los madrileños disfrutamos de un nivel de vida más alto, de una mejor Sanidad, de tasas de paro más bajas, de un espacio, en suma, en el que vivir y prosperar… Gracias a lo que Rubalcaba nos dice que es el mal absoluto, "las derechas", resulta que tenemos no poco bien.

Para laboratorio, Freddy, el de ese experimento siniestro que es la izquierda en general y el socialismo en particular. Esos químicos de la cosa social sí que nos tratan como ratas en un ensayo controlado, forzándonos a hacer lo que por naturaleza no haríamos, decidiendo lo que debemos ser y cómo y, a la que nos descuidamos, matándonos de hambre o, más prosaico pero bien incómodo, dejándonos sin papel con el que limpiarnos el trasero.

Si Madrid es un laboratorio y el experimento tiene tanto éxito… mejor dejemos que siga durante muchos años. Mientras tanto, Freddy, tú puedes dedicarte a otra cosa, por ejemplo la química.

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