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Exteriores 4 de Octubre de 2010

HISPANOAMÉRICA

Ecuador: caos y crisis

Carlos Alberto Montaner
Rafael Correa.
Fue patética la forma en que el presidente Correa se enfrentó a la crisis. Ningún jefe de Estado serio se comporta de esa manera. Casi provoca un sangriento descalabro. Esa escena en la que se afloja el nudo de la corbata y reta a los policías a que lo maten pasará a la historia universal del disparate como una temeridad imperdonable en la que se mezclan la inmadurez, la bravuconería y la imprudencia.
ESTADOS UNIDOS

Obama y Afganistán

Charles Krauthammer
La ambigüedad ha estado ahí desde el primer momento. El 1 de diciembre de 2009, el comandante en jefe Barack Obama envió otros 30.000 soldados al frente afgano; pero acto seguido anunció que, en 18 meses, empezaría la retirada. Increíble pero cierto. Ese aumento de tropas –Obama ha triplicado el número de efectivos americanos en Afganistán– estuvo acompañado por una declaración no de guerra, sino de ambivalencia.
IBEROAMÉRICA

¿Habrá sorpresa en las presidenciales brasileñas?

Martín Higueras Hare
Una de las pocas incógnitas de las presidenciales brasileñas del domingo era, sin duda, el porcentaje que lograría la oficialista Dilma Rousseff. Su victoria estaba cantada, y ni siquiera los últimos escándalos de algunas de sus colaboradoras pudieron dar aire a un José Serra que vuelve a perder contra un candidato del Partido de los Trabajadores. Al menos por ahora... ¿Podría la segunda vuelta darnos una sorpresa?
IBEROAMÉRICA

La problemática autocomplacencia de Brasil

Juan Carlos Hidalgo
Podemos perdonar a los brasileños su autocomplacencia. La economía crece, la pobreza está disminuyendo, las históricas desigualdades de ingreso han caído un poco y en el extranjero muchos los perciben como una potencia económica emergente. Por lo tanto, no debería sorprendernos que los brasileños voten por el continuismo; por Dilma Rousseff, la sucesora ungida por el propio Lula da Silva.
VENEZUELA

Chávez puede ganar perdiendo

Ricardo Valenzuela
Hugo Chávez.
Durante toda esta semana he recibido críticas por mi último escrito, en el cual predecía la forma en que Hugo Chávez, aprovechando las elecciones legislativas, apretaría la tenaza con que oprime al pueblo de Venezuela. Algunos medios, sin entender los resultados, incluso se negaron a publicarlo. Sea como fuere, lo cierto es que jamás imaginé que su jugada, sin duda orquestada por Fidel Castro, podría ser tan espectacular.