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SOPA, JABÓN Y SALVACIÓN

125 años del Ejército de Salvación en EEUU

El 10 de Marzo de 2005 se conmemoró el 125 aniversario de la incursión del Ejército de Salvación en EEUU. Dado el papel histórico clave del Ejército en aliviar la pobreza y el sufrimiento, la demanda presentada contra la sede del Ejército en Nueva York da lugar a preguntas sobre la naturaleza de la caridad americana en el siglo XXI.

Karen Woods
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Fundada por William Booth en Londres en 1865 y exportada por el Comisionado George Scott Railton y sus siete “Hallelujah Lassies” a los EEUU en 1880, el Ejército de Salvación ha sido calificado como "la organización benéfica más efectiva en EEUU". En opinión del afamado gurú de gestión de empresas Peter Drucker: "Nadie se acerca siquiera a su nivel respecto a la claridad de la misión, habilidad para innovar, resultados apreciables, dedicación y máximo aprovechamiento del dinero".
 
Un comunicado de prensa reciente del Ejército nos informa que bajo la batuta de los capitanes Billy y Annalise Francis, el New York Temple Corps de hoy es un centro vibrante que da servicios religiosos y sociales y es parte de la división del Ejército de Salvación de Nueva York y su periferia.
 
A pesar de semejantes elogios, la importante relación de negocios del Ejército con las agencias públicas y su habilidad de hacer trabajo social independientemente de la religión es el desafío del pleito actual en Nueva York sobre los derechos religiosos. Interpuesta por antiguos trabajadores sociales del Ejército cuya fe personal (o falta de ella) nunca ha sido tema de conflicto durante más o menos 20 años, la demanda se centra en las nuevas políticas del Ejército que requieren creencias religiosas compatibles en sus empleados.
 
Aunque el tema de los derechos religiosos en el empleo es importante, será defendido por expertos legales conservadores acostumbrados a batallar en el sistema judicial sobre estos temas.
 
Sin embargo, para millones de contribuyentes de la "tetera" del Ejército de Salvación, hay un debate más importante. ¿Acaso el símbolo americano del cuidado compasivo para con los pobres se ha convertido en otro simple vendedor de servicios sociales? ¿Acaso los millones en contratos públicos han distorsionado tanto la misión fundadora de "jabón, sopa y salvación" que incluso el 84% del dinero que va a servicios es más una declaración de buenas prácticas de administración que una manifestación de la pasión por ver el cambio en la vida de las personas?
 
No se disputa el valor de los servicios que ayudan a solucionar las necesidades físicas. Pero reconocer la dignidad de una persona requiere que las necesidades morales y espirituales sean también atendidas. En realidad, las soluciones a largo plazo de la privación material será encontrada más efectivamente a través de maneras que reconozcan y alienten cualidades tales como la responsabilidad y la creatividad. Una organización religiosa como el Ejército de Salvación puede servir una dimensión de la necesidad humana que otras organizaciones no pueden. Sería una pena que semejante parte integral de su misión histórica fuese desatendida.
 
Pero ése es el peligro que arreglos como el que tenemos pendiente en Hawaii reflejan. Una construcción (hecha con un regalo de 1.500 millones de dólares al Ejercito de Salvación de parte de la ya fallecida Joan Kroc, esposa del fundador de la Corporación Mc Donald's Ray Kroc) tiene como accionistas del proyecto a administradores del gobierno estatal, legisladores, el alcalde así como el Departamento Hawaiiano de Tierras (DHHL) trabajando conjuntamente con las escuelas Kamehameha y otras agencias hawaianas así como las comunidades de Leeward Coast.
 
Los componentes del East Kapolei Kroc Center incluyen un centro de servicios sociales (comedor, asistencia para alquileres y servicios, educación en técnicas para enfrentarse a la vida, un extenso programa de referencias y administración de casos), guardería y residencia diurna para ancianos separadas y baratas, un centro de aprendizaje creativo (laboratorios con ordenadores, clases con tutorías, una escuela charter y una biblioteca virtual), centro familiar, gimnasio, centro acuático, centro de fitness, tirolina y área multiuso y un centro artístico para teatro, danza y música.
 
La lista de servicios planificados es extensa pero la atención a las necesidades espirituales no está entre ellas.
 
La solicitud de concesión de la división del Ejército de Salvación de Hawaii y las Islas del Pacífico da a los interesados muchísimo. Pero, ¿debería el Ejército preocuparse de que sus socios, por definición, estén preocupados en la sopa y el jabón pero no en la tercera dimensión de la misión fundadora del Ejército?
 
El por qué las agencias públicas quieren asociarse con el Ejército de Salvación es obvio. Su eficacia y reputación son estelares y traen consigo la posibilidad de donaciones privadas significativas.
 
Los casos de Nueva York y Hawaii muestran que el Ejército está siendo empujado en diversas direcciones. El conflicto neoyorquino es una señal que son serios acerca de su misión religiosa; el de Hawaii expresa un enfoque hacia servicios sociales laicos.
 
La celebración del aniversario del Ejército de Salvación debería reforzar sus ideales fundadores. Deberían celebrarse 125 años de gente necesitada vista a imagen y semejanza de Dios, haciéndose merecedores de ambos servicios: cuidado inmediato y la caridad integral que caracterizaba la visión de William Booth. Él nombró a esta organización benéfica como "El Ejército de Salvación" porque eso fue lo que lo hizo funcionar.
 
Acton InstituteKaren Woods es Directora del Centro de Compasión Efectiva del Instituto Acton en Grand Rapids, Míchigan.
 
©2005 Traducido por Miryam Lindberg del texto original en inglés.
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