
Casim es un paquistaní británico que vive con su familia musulmana en Glasgow. Siguiendo la tradición social férrea del Islam, sus padres ya le han buscado una novia, otra musulmana de una familia también paquistaní. Pero él se enamora de Roisin, una católica irlandesa separada que da clase a su hermana. El brutal rechazo de la familia de Casim trae sobre él la más implacable condena de la comunidad musulmana. Pero ella también va a toparse con la dureza de corazón de su párroco que le va a poner las cosas muy difíciles.
Esta película, con muchos puntos de interés propios del cine de Loach y de su guionista habitual, Paul Laverty, es sin embargo una película fallida. Así como dibuja con bastante acierto lo que sucede en el interior de una familia musulmana, hace sin embargo una caricatura de la pertenencia católica, aparentemente basada en formalismos y normas burocráticas. Además, así como el padre de Casim es un hombre bueno, movido sólo por lo que piensa que es mejor para sus hijos, el párroco de Roisin es un energúmeno que en ningún momento le ofrece una compañía real a ella ni una ayuda para sus problemas.