2008
Entre la espera y la esperanza
Si el año 2007 fue un año que sirvió para que no nos engañáramos; el 2008 que hemos inaugurado será tiempo de espera y de esperanza. El año pasado fue el de un movimiento final de sistemáticas provocaciones a la concepción cristiana de la vida: la Educación para la Ciudadanía, por ejemplo. Pero también lo fue del nuevo protagonismo de un gigante dormido que comenzó a despertarse con el atisbo de las campanadas de fin de año: los cristianos, también ciudadanos, cuando celebran la familia, celebran la razón de lo humano.