Se equivocaron de socio.
El domingo 14 de julio, el periódico estadounidense
El Nuevo Herald
aseguró que la Unión Europea –el socio comercial e inversionista más importante de Cuba– se quejó al gobierno cubano de las muchas dificultades que sufren sus empresarios en la isla. La UE pidió a Castro “un mayor respeto por las condiciones bajo las cuales se han firmado los acuerdos, sin que estos puedan ser alterados a causa de cambios en el contexto político o económico”.
Los Quince aseguran que:
– Para los inversionistas europeos es esencial tener una mayor seguridad jurídica y un marco legal confiable, estable y transparente.
– El exceso de controles e inspecciones puede resultar en un intervencionismo exasperante, y requiere de la actividad empresarial un esfuerzo orientado más a cumplir con aspectos formales de las regulaciones vigentes que a producir eficientemente.
– La aplicación práctica de algunos aspectos de la legislación económica no es uniforme y resulta ventajosa para algunas firmas en detrimento de otras.
– El sistema de impuestos necesita ser modernizado para hacerlo más transparente, justo y eficiente con vistas a promover las inversiones extranjeras, particularmente en actividades relacionadas con la exportación.
– Las subsidiarias de firmas extranjeras enfrentan restricciones que dificultan su desarrollo e incrementan sus costos.
– Obtener visas de trabajo y permisos de residencia es un serio problema que requiere un gran gasto de tiempo en detrimento de la actividad empresarial.
– El tiempo límite para sacar los productos del puerto es tan corto que provoca frecuentes casos de confiscación de esos productos, que son entonces asignados al Ministerio de Comercio Exterior, el cual los subasta, distorsionando así el mercado.
– Las recientes restricciones en el sistema de incentivos a la fuerza laboral, así como el sistema de impuestos, encabezan las dificultades en la contratación de personal para mejorar la productividad de las empresas.
Con tantas trampas a nadie le puede extrañar que las inversiones extranjeras en la finca de Fidel Castro hayan descendido en el 2001 un 90% respecto al año anterior. Los que corrieron a hacer negocios con el tirano pueden quedarse muy pronto sin socio y sin negocios. Quisieron llegar antes que los estadounidenses y se olvidaron de que no por mucho madrugar amanece más temprano. Todo lo que les ocurra en la isla cárcel será poco comparado con el sufrimiento de los cubanos que utilizaron y utilizan como mano de obra esclava.
Incalculables pérdidas. Colin Powell, secretario de Estado de Norteamérica, junto con Paul H. O’Neill, secretario del Tesoro, envió una carta al Congreso estadounidense en la que aseguran que “Cuba se encuentra entre los países que apoyan el terrorismo y sigue dando refugio a fugitivos de la justicia norteamericana”. Tanto Powell como O’ Neill, intentan frenar una posible apertura comercial y la venta de productos agrícolas a la isla. Según la misiva enviada a Bill Young, presidente del Comité de Presupuestos, “el gobierno cubano rehusó cooperar con nuestros esfuerzos globales para combatir el terrorismo y se negó a compartir información sobre Al Qaida”. Powell y O’Neill aseguran en el documento que “algunos creen que hacer negocios con Cuba puede traer cambios a la isla, pero lo cierto es que los negocios que han realizado otros países con Castro no han servido para mejorar las condiciones de vida de los cubanos y sí han representado incalculables pérdidas para las empresas que han invertido en la isla”.
Recuerdo de un crimen. El último 13 de julio, todos los cubanos que tienen memoria y no quieren perderla, recordaron que ocho años antes, el trece de julio de 1994, doce niños y treinta adultos fueron asesinados por el gobierno de Fidel Castro cuando pretendían huir de Cuba a bordo del remolcador “13 de marzo”. Según los supervivientes de aquella masacre, los pasajeros trataron de entregarse y muchos de ellos levantaron a sus hijos en alto para que los agresores se apiadasen y cesaran en su ataque; pero todo fue inútil, los perros del amo continuaron disparándoles con cañones de agua. Los responsables de tan horrible crimen son los mismos que reciben a los empresarios y a los políticos que viajan con tanta frecuencia a la isla. No sólo nunca fueron juzgados, sino que son tratados con honores por todos aquellos que no tienen ningún escrúpulo en estrechar sus manos manchadas de sangre inocente.
Cantautor castrista falto de inspiración. El cantante Silvio Rodríguez aseguró el sábado 13 de julio en La Habana que “está en una especie de limbo que no le permite cantar”. El destacado miembro de la Asamblea Nacional de Cuba criticó el mal estado y abandono del río Ariguanabo, situado en su ciudad natal de San Antonio de Baños, al sur de la capital. El cantautor afirmó que la última canción que ha escrito es de protesta y denuncia el pésimo estado en que se haya “su río”. Rodríguez no encuentra en la isla de su admirado coma-andante otro motivo para escribir una canción protesta. Las más de doscientas prisiones, la tiranía, el hambre, la falta de medicinas y de futuro que padecen la inmensa mayoría de los cubanos no le inspiran. Él vive muy bien, viaja cuando quiere y tiene los dólares que necesita. No tiene nada que denunciar. No puede escribir sobre el sufrimiento que desconoce. Siempre fue un cobarde que encontró cobijo bajo las barbas del Máximo Líder.
¿Salud pública? El lunes 15 de julio, Fidel Castro cesó al ministro de Salud Pública, Carlos Dotres Martínez. Damodar Peña Pentón, el nuevo responsable del desastre sanitario cubano, trabajó muy cerca de Castro en lo que el régimen cubano llama “batalla de las ideas”, formó parte del grupo que se ocupó de la propaganda para que Elián González regresara a la prisión de la que su madre intentó alejarle y fue también embajador de Cuba en Guatemala.
En el lugar de los rusos. Después de entrevistarse con su homólogo chino, Sixto Batista Santana, director del Departamento de Política General de las Fuerzas Armadas de Cuba, aseguró en Pekín que el gobierno de Fidel Castro desea incrementar las relaciones militares con China.
Libio. Shukri Mohammad Granem, ministro libio de Economía y Comercio Exterior, visitó Cuba al frente de una delegación comercial. Según Mohammad, el objetivo de su viaje a la isla es reforzar las relaciones bilaterales, calificadas de “muy buenas” por ambas partes.
Cubano-americano. Telefónica Data, filial de la operadora española, anunció el 11 de julio en Miami que ha nombrado al cubano-americano Pete Pizarro nuevo director general de la compañía en Estados Unidos. El nuevo director cuenta con amplía experiencia en el mercado iberoamericano y ha estado ligado a la comunidad empresarial de Miami desde 1983. Pizarro aseguró que “en los próximos cinco años vamos a asistir a una profunda transformación en el modo en que el mundo hace negocios con América Latina. Estoy encantado de unirme a Telefónica Data, la empresa que liderará dicha transformación”.
Madrileño. El abogado Raúl Cantero, nieto del dictador cubano Fulgencio Batista, ha sido nombrado juez del Tribunal Supremo de Florida, convirtiéndose así en el primer magistrado hispano de la máxima instancia judicial de ese estado. Cantero nació en Madrid en 1960, un año después de que su abuelo huyera de Cuba y entregase la isla al gran estadista que lleva más de cuarenta y tres años en el poder.
Los Quince aseguran que:
– Para los inversionistas europeos es esencial tener una mayor seguridad jurídica y un marco legal confiable, estable y transparente.
– El exceso de controles e inspecciones puede resultar en un intervencionismo exasperante, y requiere de la actividad empresarial un esfuerzo orientado más a cumplir con aspectos formales de las regulaciones vigentes que a producir eficientemente.
– La aplicación práctica de algunos aspectos de la legislación económica no es uniforme y resulta ventajosa para algunas firmas en detrimento de otras.
– El sistema de impuestos necesita ser modernizado para hacerlo más transparente, justo y eficiente con vistas a promover las inversiones extranjeras, particularmente en actividades relacionadas con la exportación.
– Las subsidiarias de firmas extranjeras enfrentan restricciones que dificultan su desarrollo e incrementan sus costos.
– Obtener visas de trabajo y permisos de residencia es un serio problema que requiere un gran gasto de tiempo en detrimento de la actividad empresarial.
– El tiempo límite para sacar los productos del puerto es tan corto que provoca frecuentes casos de confiscación de esos productos, que son entonces asignados al Ministerio de Comercio Exterior, el cual los subasta, distorsionando así el mercado.
– Las recientes restricciones en el sistema de incentivos a la fuerza laboral, así como el sistema de impuestos, encabezan las dificultades en la contratación de personal para mejorar la productividad de las empresas.
Con tantas trampas a nadie le puede extrañar que las inversiones extranjeras en la finca de Fidel Castro hayan descendido en el 2001 un 90% respecto al año anterior. Los que corrieron a hacer negocios con el tirano pueden quedarse muy pronto sin socio y sin negocios. Quisieron llegar antes que los estadounidenses y se olvidaron de que no por mucho madrugar amanece más temprano. Todo lo que les ocurra en la isla cárcel será poco comparado con el sufrimiento de los cubanos que utilizaron y utilizan como mano de obra esclava.
Incalculables pérdidas. Colin Powell, secretario de Estado de Norteamérica, junto con Paul H. O’Neill, secretario del Tesoro, envió una carta al Congreso estadounidense en la que aseguran que “Cuba se encuentra entre los países que apoyan el terrorismo y sigue dando refugio a fugitivos de la justicia norteamericana”. Tanto Powell como O’ Neill, intentan frenar una posible apertura comercial y la venta de productos agrícolas a la isla. Según la misiva enviada a Bill Young, presidente del Comité de Presupuestos, “el gobierno cubano rehusó cooperar con nuestros esfuerzos globales para combatir el terrorismo y se negó a compartir información sobre Al Qaida”. Powell y O’Neill aseguran en el documento que “algunos creen que hacer negocios con Cuba puede traer cambios a la isla, pero lo cierto es que los negocios que han realizado otros países con Castro no han servido para mejorar las condiciones de vida de los cubanos y sí han representado incalculables pérdidas para las empresas que han invertido en la isla”.
Recuerdo de un crimen. El último 13 de julio, todos los cubanos que tienen memoria y no quieren perderla, recordaron que ocho años antes, el trece de julio de 1994, doce niños y treinta adultos fueron asesinados por el gobierno de Fidel Castro cuando pretendían huir de Cuba a bordo del remolcador “13 de marzo”. Según los supervivientes de aquella masacre, los pasajeros trataron de entregarse y muchos de ellos levantaron a sus hijos en alto para que los agresores se apiadasen y cesaran en su ataque; pero todo fue inútil, los perros del amo continuaron disparándoles con cañones de agua. Los responsables de tan horrible crimen son los mismos que reciben a los empresarios y a los políticos que viajan con tanta frecuencia a la isla. No sólo nunca fueron juzgados, sino que son tratados con honores por todos aquellos que no tienen ningún escrúpulo en estrechar sus manos manchadas de sangre inocente.
Cantautor castrista falto de inspiración. El cantante Silvio Rodríguez aseguró el sábado 13 de julio en La Habana que “está en una especie de limbo que no le permite cantar”. El destacado miembro de la Asamblea Nacional de Cuba criticó el mal estado y abandono del río Ariguanabo, situado en su ciudad natal de San Antonio de Baños, al sur de la capital. El cantautor afirmó que la última canción que ha escrito es de protesta y denuncia el pésimo estado en que se haya “su río”. Rodríguez no encuentra en la isla de su admirado coma-andante otro motivo para escribir una canción protesta. Las más de doscientas prisiones, la tiranía, el hambre, la falta de medicinas y de futuro que padecen la inmensa mayoría de los cubanos no le inspiran. Él vive muy bien, viaja cuando quiere y tiene los dólares que necesita. No tiene nada que denunciar. No puede escribir sobre el sufrimiento que desconoce. Siempre fue un cobarde que encontró cobijo bajo las barbas del Máximo Líder.
¿Salud pública? El lunes 15 de julio, Fidel Castro cesó al ministro de Salud Pública, Carlos Dotres Martínez. Damodar Peña Pentón, el nuevo responsable del desastre sanitario cubano, trabajó muy cerca de Castro en lo que el régimen cubano llama “batalla de las ideas”, formó parte del grupo que se ocupó de la propaganda para que Elián González regresara a la prisión de la que su madre intentó alejarle y fue también embajador de Cuba en Guatemala.
En el lugar de los rusos. Después de entrevistarse con su homólogo chino, Sixto Batista Santana, director del Departamento de Política General de las Fuerzas Armadas de Cuba, aseguró en Pekín que el gobierno de Fidel Castro desea incrementar las relaciones militares con China.
Libio. Shukri Mohammad Granem, ministro libio de Economía y Comercio Exterior, visitó Cuba al frente de una delegación comercial. Según Mohammad, el objetivo de su viaje a la isla es reforzar las relaciones bilaterales, calificadas de “muy buenas” por ambas partes.
Cubano-americano. Telefónica Data, filial de la operadora española, anunció el 11 de julio en Miami que ha nombrado al cubano-americano Pete Pizarro nuevo director general de la compañía en Estados Unidos. El nuevo director cuenta con amplía experiencia en el mercado iberoamericano y ha estado ligado a la comunidad empresarial de Miami desde 1983. Pizarro aseguró que “en los próximos cinco años vamos a asistir a una profunda transformación en el modo en que el mundo hace negocios con América Latina. Estoy encantado de unirme a Telefónica Data, la empresa que liderará dicha transformación”.
Madrileño. El abogado Raúl Cantero, nieto del dictador cubano Fulgencio Batista, ha sido nombrado juez del Tribunal Supremo de Florida, convirtiéndose así en el primer magistrado hispano de la máxima instancia judicial de ese estado. Cantero nació en Madrid en 1960, un año después de que su abuelo huyera de Cuba y entregase la isla al gran estadista que lleva más de cuarenta y tres años en el poder.