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HISTORIA

Política, cultura y sociedad en la España de Franco

Gonzalo Redondo es una autoridad en la historiografía española contemporánea. Educado en la historiografía tradicionalista y el pensamiento de Menéndez Pelayo, escribió una impecable tesis doctoral sobre Las empresas políticas de José Ortega y Gasset. Pasa por ser uno de los mejores expertos en Historia de la Iglesia de España, y alcanza la excelencia en esta magna obra dedicada al régimen franquista, que comenzó con su estudio de la vida política, cultural y religiosa durante la II República y la Guerra Civil.

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Esta última obra está precedida por un largo ensayo de introducción, toda una filosofía de la historia, donde el autor explica su concepción de la historia en general y del tradicionalismo cultural en particular. El objetivo de la historia, por decirlo sintéticamente, no es para él las culturas, ni los imperios, ni los estados, ni las razas, ni las clases sociales, etcétera. El único objetivo de la Historia es, según Redondo, "la historia de la libertad".
 
El volumen aquí reseñado es una muestra grandiosa de uno de los proyectos más serios de renovación historiográfica que han tenido lugar en España desde 1985. Historiografía, sí, científica y seria es lo que hace Gonzalo Redondo. Es una tarea difícil y lenta pero sincera, porque está alejada tanto de los maniqueísmos ideológicos de buenos y malos como de la "faramalla" de un "ensayismo histórico" que confunde literatura y verdad histórica.
 
Este es el primer volumen del tomo II de la historia más ambiciosa que hasta ahora se ha dedicado al franquismo. El tomo I, publicado en 1999, estaba centrado en La configuración del Estado español, nacional y católico (1939-1947), que tuvo como principal objetivo consolidar lo conseguido durante la Guerra Civil, a la par que transmitir lo logrado a las nuevas generaciones. Cuatro etapas distingue Redondo en el franquismo: la primera de ellas (1939-1947) representa el asentamiento de los principios de la coalición vencedora de la Guerra Civil; la segunda comprendió desde 1947 hasta 1956; la tercera (1956-1965) supuso un auténtico cambio generacional, y en la última, que comenzó en 1965, se enfrentó el tradicionalismo de los gobernantes y la renovación cultural de la Iglesia.
 
Este volumen, el primero del tomo II, recorre los principales hechos históricos de la cultura y la política españolas desde el verano de 1947 hasta el cambio de Gobierno de 1951. Muchos son los temas tratados aquí, pero destaca, desde el punto de vista más estrictamente ideológico, el análisis de las luchas de las minorías políticas por controlar los núcleos de poder y la educación del príncipe Juan Carlos.
 
Franco y Don Juan Carlos, en las Cortes.Desde el punto de vista cultural o, mejor dicho, del tradicionalismo cultural, resalta el repaso de Gonzalo Redondo a todas las grandes aportaciones intelectuales de la época. A su juicio, ninguna de ellas escapa, por un lado, al peso de las formas culturas de las tradición española, pero, por otro lado, tampoco renuncian a ejercer una influencia en las decisiones de los políticos del período franquista. La historia política es imposible, pues, sin la historia intelectual.
 
La primera parte de la obra es un magnífico fresco histórico sobre la conciencia nacional española, o mejor, qué es España, a través de un pormenorizado repaso y confrontación con las tres grandes aportaciones intelectuales de la época, a saber, Ramón Menéndez Pidal (Los españoles en la historia, 1947), Américo Castro (España en su historia, 1948) y Claudio Sánchez Albornoz (España, un enigma histórico, 1956). La segunda parte es un agudo análisis sobre los diferentes acuerdos entre las minorías dirigentes para orientar culturalmente el Estado español.
 
En cualquier caso, sin perderle nunca la cara a los hechos históricos, tanto nacionales como internacionales –no se olvide que estamos en los primeros años de la Guerra Fría–, esta obra destaca por el análisis riguroso de la historia intelectual, o mejor dicho, de las producciones culturales e ideológicas de la época. Por lo tanto, para Redondo no puede pasar desapercibido, por ejemplo, la creación del Instituto de Humanidades a cargo de Ortega y Julián Marías, ni tampoco puede dejar de lado el debate generado por el libro de Laín España como problema, que es, en cierto sentido, una respuesta a los errores que Ortega había cometido durante la República, y menos aún puede dejar de analizar la aportación de instituciones culturales y proyectos intelectuales vinculados a institutos religiosos y seculares.
 
Todo asunto relacionado con la inteligencia y la cultura es susceptible de análisis para Redondo. Desde la narración de las dificultades, quizá persecución, a que es sometido Julián Marías a la hora de defender su tesis doctoral hasta las aportaciones intelectuales para la creación de minorías dirigentes de Herrera Oria, pasando por los intentos intelectuales de sintetizar el liberalismo de Ortega con el cristianismo moderno de Herrera, nada del mundo intelectual parece escapar a la mirada de Redondo.
 
Podrá discutirse, en fin, cierta cerrazón en el punto de vista tradicionalista que mantiene Redondo para llevar a cabo su historia intelectual y política de España entre 1947 y 1951, pero nadie podrá cuestionar que estamos ante una de las grandes obras de la historia del franquismo.
 
 
Gonzalo Redondo: Política, cultura y sociedad en la España de Franco (1939-1975). Los intentos de las minorías dirigentes de modernizar el Estado tradicional español (1947-1956), tomo II/1. EUNSA, 2005; 1.049 páginas.
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