Menú
Pablo Molina

Colau honra al rey y a España

Ella está a un lado y la España leal, generosa y productiva a otro, algo que debe llenarnos de tranquilidad a todos los españoles.

Pablo Molina
0
Ella está a un lado y la España leal, generosa y productiva a otro, algo que debe llenarnos de tranquilidad a todos los españoles.
Inmaculada Colau | Libertad Digital

Las charlotadas que vienen organizando los separatistas desde que la republiqueta se vino abajo necesitaban del concurso de los podemitas, sus fieles aliados, para que el esperpento tuviera un carácter más transversal. Han sido muchos los ridículos organizados por la muchachada separata a nivel internacional, pero faltaba el triple salto en el ámbito de lo grotesco que la alcaldesa de Barcelona, auxiliada por el gran Torrent, ha ejecutado con motivo de la inauguración de la feria mundial de la telefonía móvil, el World Mobile Congress.

Hacer el tonto en Europa y que se rían de ti es ya demasiado fácil para los independentistas, a los que les sale prácticamente sin querer. Lo complicado es hacer el ridículo a escala universal sin salir del terruño, hazaña que acaba de culminar María de la Inmaculada Concepción Colau, alcaldesa de Barcelona, en el acto inaugural del WMC.

Con su desplante a Felipe VI, Colau no humilló a la Corona, ni mucho menos a España. Hubiera escarnecido a ambas si se hubiera mostrado en plena sintonía con el Jefe del Estado en un acto institucional de esa trascendencia, porque todo el mundo sabe lo que piensa Colau de España, cuáles son sus afinidades y dónde residen sus odios, como la radical a medio alfabetizar que sin duda es. Por tanto, su intento de hacer un desplante al rey y las majaderías vertidas en sus declaraciones públicas son la prueba palpable de que ella está a un lado y la España leal, generosa y productiva a otro, algo que debe llenarnos de tranquilidad a todos los españoles, especialmente a los catalanes que ya no la soportan. Ni a ella ni a la tropa separatista, se encuentre en Bélgica, Suiza, Estremera o Soto del Real.

Inmaculada Colau y Roger Torrent creen sinceramente que sus pataletas institucionales importan a alguien fuera de la Tractoria profunda, cuando lo cierto es que solo provocan lástima y vergüenza ajena. Su desprecio al Rey enaltecería a la Corona si tuvieran alguna relevancia, pero son lo que son: una curiosísima pareja de botarates encumbrada en lo más alto del escalafón regional gracias a la España que tratan en vano de insultar. No les envidien la vejez.

En España

    0
    comentarios

    Servicios