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Sergio Valentín

La parálisis por la que echaron a Ancelotti del Real Madrid

Los pitos del público están justificados. La imagen es responsabilidad de los jugadores y de Ancelotti, al que le entró una parálisis que no es nueva.

La parálisis por la que echaron a Ancelotti del Real Madrid - Sergio Valentín
Carlo Ancelotti. | Cordon Press

Lo mejor del partido entre el Real Madrid y el Shakhtar es que ya ha terminado. Ya está. No hay que ver ni un minuto más. Fue una pesadilla, un mal rato inesperado, pero ya no hay que seguir sufriendo innecesariamente. ¿O sí? La cuestión es, como con cualquier pesadilla, si esta se volverá a repetir. De momento no hay porque afrontar el siguiente partido con ese miedo. Sería un miedo irracional, porque un mal partido lo puede tener cualquiera. Cuestión distinta es si la imagen dada anoche se repite con mayor asiduidad. Y es que el encuentro de este miércoles fue tan lamentable por parte del Real Madrid que los pitos, por mucho que ya vayan líderes del grupo en Champions y casi en cabeza en LaLiga, están justificados.

Es desconcertante lo que sucedió anoche. Complicado encontrar una explicación porque la respuesta sencilla, la de que los jugadores están cansados, no me convence ya que estamos en noviembre. Si es así y yo estoy equivocado, que se prepare el Bernabéu porque faltan siete meses más de competición para que estos futbolistas, en vez de andar, vayan a cuatro patas detrás del balón. Es inexplicable lo que sucedió porque los primeros quince minutos del Real Madrid son bastante buenos. Apretaron arriba, generaron buenas ocasiones por las dos bandas con un par de combinaciones entre Modric y Lucas y otra entre Vinicius y Benzema, pero tras el gol, se echaron atrás. Fue así. El primer gol llegó fruto de la presión adelantada que luego ya no volveríamos a ver. Con solo un gol de ventaja, habiendo disputado solo quince minutos, jugando en casa, ante tu público, y con el Shakhtar como rival, ese equipo al que metieron 5 goles unos días atrás, se echaron atrás. Inaceptable. Da igual si fue orden o no de Ancelotti porque en cualquier caso y aunque fuera una directriz del entrenador, en busca de matar al contragolpe, los futbolistas no tienen ninguna excusa.

El Real Madrid no afrontaba el partido con la clasificación encarrilada. Tenían seis puntos y un tropiezo podía haber puesto en peligro el pase a los octavos de final. Al menos les habría obligado a jugar dos finales. No había lugar a la desidia, a la pasividad, a jugar y correr a un ritmo tan lento que eran incapaces de robar la pelota a los ucranianos. E insisto en qué no entiendo el por qué de esta actitud porque cada vez que apretaban algo, cada vez que metían una marcha más, generaban bastante peligro. La cuestión es que tras los primeros quince minutos solo vimos una jugada más, una excelente combinación que acabó en el segundo tanto del Real Madrid. Menos mal que están Benzema y Vinicius. Menos mal que ha explotado el brasileño como futbolista porque a saber dónde estaría el Real Madrid. No es un buen momento, creo firmemente que Vinicius, aun con sus altibajos, los que tiene cualquier jugador, solo irá a mejor. Ya está haciendo cosas de un grande. En un mal día le da dos asistencias a Benzema. Hace cuatro días, en Alicante, en otro día normalito, marcó dos goles. Esto, sumado a su cambio drástico en la definición, es la mejor prueba de que no es un buen momento, que se trata de la explosión de un futbolista. Hubo un antes y un después en su carrera este pasado verano.

Y mi crítica a los futbolistas, por lo sucedido ayer, acaba aquí. No me gustó nada Carvajal. Tampoco Mendy. Ni si quiera Casemiro, Kroos y Modric, pero sus respectivas responsabilidades terminan donde empiezan las de Ancelotti, bloqueado cual capitán o sargento al que le entra el miedo al ver pasar la primera bala en una batalla. ¿Cómo pudo hacer solo dos cambios? ¡Y los dos por molestias físicas! ¿Si Carvajal no tuviera su historial de lesiones o Benzema hubiera recibido un golpe, hubiera terminado el partido con los mismos once futbolistas? Es incomprensible que suceda esto cuando se permiten cinco cambios, cuando él mismo se queja del calendario tan saturado que hay y de que los jugadores se cansan más rápidos y, sobre todo, viendo que el partido estaba en un limbo y había futbolistas que casi se estaban arrastrando por el campo. Y encima haciendo un feo a Marcelo, Hazard y Asensio a los que tuvo toda la segunda mitad calentando.

Quiero recordar que Carlo Ancelotti no se marcha del Real Madrid. Florentino Pérez le cesa pese a la opinión de la mayoría del vestuario. Fue cesado porque quemó al equipo en su segunda temporada. Llegó muy bien a febrero, pero el equipo perdió fuerza progresivamente para acabar perdiendo toda la ventaja que había logrado en los primeros meses de competición. En mayor o en menor medida, pero tiene que utilizar al resto de jugadores. Le gusten más o menos unos que otros, pero tiene que hacerlo. Porque la temporada es larga, porque hay futbolistas veteranos, porque no tiene cojos en el banquillo y porque los va a necesitar tarde o temprano como se demostró con Mariano, que debutó hace tres días. Y todos estos argumentos cobran más fuerza cuando tu equipo está jugando un partido tan lamentable como sucedió anoche ante el Shakhtar: Haría bien Carlo Ancelotti en no repetir el mismo patrón que propició que Florentino Pérez le cesara aun ganando una Champions League unos meses antes.

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