Menú
Sergio Valentín

Vinicius y el sueño frustrado de cualquier niño

Salah fue vendido de la Roma al Liverpool donde explotó como delantero. El PSG quiso fichar a Vini hace tres años cuando no pasaba de los 10 goles.

Vinicius y el sueño frustrado de cualquier niño - Sergio Valentín
EFE

Cuando tenía unos cinco años mis padres me apuntaron a la escuela de fútbol de mi querido Isidoro San José. Las intenciones en mi casa eran opuestas. En una habitación solo se pretendía que su hijo pasara unas horas con sus amigos haciendo deporte y supongo que también querrían ganar unas valiosas horas de paz y libertad. En la otra habitación había un niño que acudía cada día con otro objetivo más ambicioso, ser futbolista profesional. No sé en qué momento mi sueño desapareció y cuales fueron los motivos, pero sí recuerdo, con frustración, que nadie me empujó en algo que por otro lado quizá era más una fantasía que una realidad viendo mis actuales habilidades para el fútbol. Como tantos futbolistas frustrados, me centré en un objetivo más asequible, ser periodista deportivo. Por el camino tuve la desgracia de encontrarme con un profesor que intentó impedir que cumpliera mi objetivo. "No vas a ser periodista. No vales para esta profesión. La competencia es dura y tú no destacas", me llegó a decir el muy desgraciado. Aquí sí recuerdo el apoyo de mi familia y afortunadamente ya era un adulto, con la fuerza mental suficiente como demostrar que nadie, salvo yo mismo, conoce mi fuerza de voluntad.

¿Por qué os cuento todo esto? Porque todos tenemos sueños, objetivos y nadie debería dejar de pelear por ellos, incluso cuando parece que todo el mundo te dice que no lo vas a conseguir. Este jueves, con el primer hat trick de Vinicius me puse a pensar en que él tiene la exactamente la misma edad que cuando yo recibí el consejo de mi querido profesor para que abandonara la carrera. Yo solo tuve una voz, importante, de peso, en mi contra. Vinicius ha sufrido miles y todas esas voces le decían, convencidas, que su sueño era demasiado ambicioso porque no tenía el nivel necesario para jugar en el Real Madrid. Me parece extraordinario que su voz, la del propio Vinicius, haya podido con todas. Lo es aun más porque no las ha callado de la noche a la mañana. Las voces las ha soportado durante más de tres años. Abría un periódico y ahí estaba: "Vinicius no tiene gol". Encendía la radio y ahí estaban las voces: "Se le apagan las luces al llegar al área contraria". En la TV o Youtube lo mismo. ¿Cómo lo ha hecho? Sea como sea, tiene un merito extraordinario. No conozco un caso como el suyo en el Real Madrid.

Vinicius anotó 3 goles en su primera temporada, cinco en la segunda, seis en la tercera y en la cuarta, tras mucho trabajo en la sombra con horas extra en Valdebebas, en su casa, en sus vacaciones... tuvo su justa recompensa con una explosión que nadie en TV, Youtube, radio o periódico había predicho: 21 goles y 20 asistencias. Ahora ninguna de esas voces que aseguraban que no valía para el Real Madrid se atreve a decir cual es su techo. Normal. Falta por disputarse la final de París y nadie descarta que una acción suya sea fundamental en la conquista de la decimo cuarta Champions League. En esa final estará Mané, campeón de África, estrella mundial y que hasta la fecha acumula 22 goles y 5 asistencias. Quizá, con esta comparación, absorban la autentica dimensión de las cifras de Vinicius. Uno de los pocos futbolistas que supera a Vinicius en estas estadísticas a lo NBA (doble-doble) es Salah que hasta el momento lleva 30 goles y 16 asistencias y su caso tuvo similitudes con el del brasileño. Con más años de los que tiene ahora Vinicius, Salah pertenecía a la Roma, también escuchaba miles de voces en su cabeza porque con algo de suerte superaba los 10 goles por temporada y nunca pasaba de las 10 asistencias. Fue fichar por el Liverpool... ¡y boom! ¡32 goles y 11 asistencias! ¿Alguien puede afirmar que Vinicius no llegará a estas cifras?

La explosión de Vinicius no solo se puede valorar en cifras. Aunque no hubiera anotado tres ante el Levante, aunque no tenga su día en la final de París, todos son conscientes ya de quie es otro futbolista y el primero que creo que lo sabe es Benzema. El francés es uno de los tipos más inteligentes dentro de un terreno de juego. Capaz de adaptar sus cualidades para ser el secundario de lujo de Cristiano, de dar un paso adelante con el gol si se le necesita y de leer y explotar las cualidades individuales de sus compañeros. Se habla mucho de todo lo que ha crecido Vinicius gracias a Benzema, pero también considero que la temporada de Benzema no hubiera sido tan excepcional sin un compañero como Vinicius. Sin uno el otro no existiría en su actual versión. El Real Madrid en ataque no se puede entender sin ninguno de los dos. El propio Benzema pudo ser el profesor de Vinicius, cuando aprendía a ser mejor futbolista, ese referente que le decía que no, que no valía para el Real Madrid. Pasó en aquel túnel de vestuario, no se puede negar, en aquella conversación con Mendy, y tuvo que ser duro escucharlo por televisión. Por eso doy más merito a todo lo que está logrando Vinicius.

Ahora, salvo en lo económico, algo que cambiará este verano, ya se le considera un referente del Real Madrid. Increíble viendo los palos que ha recibido y que tiene 21 años. Pese a su nuevo status, la próxima temporada tendrá un nuevo reto porque llega Mbappé, el fichaje que todo aficionado sueña desde hace tantos años, uno de los mejores del mundo y que juega en su posición. ¿Qué hará Ancelotti? ¿Tendrá Vinicius que jugar en la derecha? Bendito problema el tener ya a tres super estrellas mundiales. ¿O es que hay alguien que ya no vea a Vinicius como uno de los mejores extremos del mundo? Ahora me estoy acordando de que el Real Madrid rechazó una oferta del PSG hace tres años cuando Vini no pasaba de los 10 goles. La Roma vendió a Salah y el Real Madrid se quedó con el suyo. Esto también tiene su merito.

Temas

En Opinión

    0
    comentarios