
El corcho se suele ver como tapón en las botellas de vino o cava pero en realidad puede utilizarse como aislante o como elemento decorativo. El motivo es que se trata de un material con propiedades interesantes a muchos niveles, no hay que olvidar que es impermeable a líquidos, buen aislante acústico y térmico y además es ecológico.
La principal utilización del corcho es para la fabricación de tapones, dejando para el sector de la construcción el sobrante del que, una vez triturado, se obtendrán revestimientos, aislantes y aglomerados. La forma de comercialización del corcho para el sector de la construcción es en paneles, losetas y rollos. Sin embargo, también puede encontrarse en bloques, granular, molido, etc.
En un hogar es complicado saber dónde puede colocarse corcho, aunque realmente puede ir en cualquier rincón a modo decoración, pero debido a sus propiedades es ideal en baños y cocina. El motivo es que son los lugares donde más humedad se puede concentrar y, aunque los deshumidificadores sean muy eficaces para eliminar esa humedad, también el corcho puede combatirla fácilmente.
Su utilidad en el baño
El corcho es un elemento que puede resolver múltiples problemas del día a día en casa. El motivo es que, el corcho sirve para eliminar o reducir en gran medida los olores del frigorífico, además, los tapones de corcho pueden servir para combatir la humedad del baño y evitar así la acumulación de cal y moho. Es evidente que, debido a una ventilación inadecuada, o al exceso de vapor del agua caliente, el baño suele ser el cuarto que más sufre la humedad en el hogar, esto hace que, en determinadas zonas aparezcan acumulaciones de moho.
Algunas de las zonas donde se pueden colocar tapones de corcho son precisamente las más cercanas a la ducha o a la bañera, pudiendo reducir de forma notable el exceso de humedad cuando uno se está duchando y así evitar la acumulación de cal y moho.
Antihumedad, aislante acústico y transpirable
Se trata de un material altamente resistente a la humedad, lo que lo convierte en una opción ideal para ambientes como el baño. Colocar corchos puede ayudar a absorber el exceso de humedad, reduciendo la posibilidad de formación de moho y hongos, y contribuyendo a un ambiente más saludable y agradable.
Además, es naturalmente impermeable. Se puede lavar con un trapo húmedo y no necesita un mantenimiento mayor. Igualmente, es resistente al desgaste, al impacto de los objetos y a los arañazos.
Debido a sus propiedades de aislamiento acústico, puede ser útil en baños que colindan con áreas de descanso o habitaciones contribuyendo a una atmósfera más tranquila y silenciosa. Otro de sus beneficios es la transpirabilidad, lo que le confiere una característica única como regulador climático y evita las condensaciones.
Seguridad, repelente natural y decorativo
El corcho es un material antideslizante y suave al tacto, por ello, utilizarlo en el suelo del baño, especialmente en áreas como la ducha o cerca de la bañera, puede reducir el riesgo de resbalones y caídas, proporcionando una superficie segura y cómoda bajo los pies.
El principal componente del corcho, la suberina, funciona como un insecticida natural ya que tiene la propiedad de repeler pequeños bichos e insectos. Esto hace que los suelos de corcho sean resistentes al crecimiento y la colonización de estos organismos y contribuyan, por tanto, a incrementar la salubridad de un ambiente.
Por último, no solo añade un toque rústico y natural al espacio, sino que también promueve la reutilización y el reciclaje de materiales. Los corchos pueden ser transformados en tapetes, posavasos, o incluso en pequeños contenedores para organizar accesorios de baño, ofreciendo una estética única y personalizada.


