
Un atragantamiento puede producirse en cualquier momento y convertirse en una emergencia vital en cuestión de segundos. Cuando una persona no puede respirar debido a la obstrucción de las vías respiratorias, actuar con rapidez y conocer la maniobra de Heimlich puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
Esta técnica de primeros auxilios está diseñada para expulsar el objeto que bloquea la respiración mediante una serie de movimientos firmes y precisos.
La maniobra de Heimlich
Para realizarla correctamente, hay que colocarse detrás de la víctima y rodearla con los brazos, inclinándola ligeramente hacia delante para facilitar la salida del cuerpo extraño.
A continuación, se debe cerrar una mano en forma de puño y colocarla sobre el abdomen, entre el ombligo y el esternón, cubriéndola con la otra mano.
Desde esa posición, se realizan presiones rápidas y enérgicas hacia dentro y hacia arriba hasta que la obstrucción desaparezca.
👉¿Alguien se atraganta y no puede respirar?
Aprender la maniobra de #Heimlich puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte
Memoriza estos 4⃣ pasos y actúa con #seguridad pic.twitter.com/rGtY70vtOO
— Policía Nacional (@policia) January 26, 2026
La Policía Nacional ha recordado la importancia de conocer y memorizar estos pasos básicos, ya que una intervención inmediata puede evitar consecuencias graves mientras llegan los servicios sanitarios.
La maniobra de Heimlich recibe este nombre en honor al médico estadounidense Henry J. Heimlich, quien la describió y difundió en 1974 tras comprobar que muchas muertes por atragantamiento podían evitarse con una actuación rápida y sencilla. Desde su creación se ha convertido en un procedimiento fundamental recomendado por los servicios de emergencia en todo el mundo.
Saber cómo actuar ante un atragantamiento no solo aporta seguridad, sino que puede salvar la vida de un familiar, un compañero o cualquier persona cercana en una situación crítica.

