
En una sorprendente declaración que mezcla la crónica política con los códigos de las relaciones modernas, el exministro José Luis Ábalos se ha sincerado sobre la naturaleza de sus encuentros con Jésica. Más allá de las implicaciones públicas, el antiguo peso pesado del PSOE ha puesto nombre a su ruptura utilizando un término que marca tendencia en las redes sociales: el "ghosting".
"Con ella descubrí lo que era el ghosting", confesó Ábalos en el Tribunal Supremo, refiriéndose a la interrupción abrupta de la comunicación por parte de la joven. Con estas palabras, el político describe una experiencia de abandono digital que se ha convertido en el centro de un debate lingüístico inesperado.
¿Qué es el ghosting?
La RAE no recoge ghosting ni ghostear en el diccionario, pero las define como el acto de romper una relación, usualmente sentimental o de amistad, cortando toda comunicación sin explicaciones. Propone alternativas en español como «desaparecer», «esfumarse», «espantada», «fantasmeo» o «fantasmear», siendo estas preferibles al anglicismo.
#RAEconsultas Como alternativa al inglés «ghosting» o al híbrido *«ghostear» ('romper una relación sin dar explicaciones, cortando toda comunicación'), pueden usarse exprs. como «desaparecer»/«esfumarse» («sin dejar rastro, sin previo aviso, de una día para otro»). 1/2
— RAE (@RAEinforma) March 2, 2021
#RAEconsultas También comienzan a usarse, como alternativas a «ghosting» y *«ghostear», los calcos «fantasmeo» y «fantasmear», siempre preferibles al anglicismo. 2/2
— RAE (@RAEinforma) March 2, 2021
Esta práctica se trata de un comportamiento asociado estrechamente al mundo digital que ha adquirido una especial popularidad en los últimos años, convirtiéndose en un fenómeno recurrente en las conversaciones dinámicas, mensajes instantáneos y redes sociales entre dos o más individuos.
Entre los jóvenes se considera un comportamiento inmaduro que deja a la víctima en un limbo emocional.



