L D (Agencias)
Según informa Europa Press, López Veiga dijo que es necesaria una legislación "clara y severa que responda a los criterios de quien contamina, paga" y señaló que los responsables de catástrofes ecológicas como la del Prestige son "una serie de empresarios sin escrúpulos, convertidos en armadores piratas, que fletan auténticas ruinas flotantes con tripulaciones explotadas". También apuntó que los dueños de la carga, las grandes empresas petroleras y los fletadores tienen una gran responsabilidad en la existencia de "barcos basura" y son los "grandes beneficiarios de su tránsito, por lo que no pueden mirar para otro lado, intentando pasar desapercibidos cuando ocurre un accidente".
El consejero puso como ejemplo la legislación de Estados Unidos, tras el siniestro del "Exxon Valdez", cuando se regularon medidas como la exigencia del doble casco, la responsabilidad ilimitada del armador en caso de accidente, la identificación de la persona física o jurídica responsable ante la Administración, con un aval de 1.000 millones de dólares depositado en este país para poder entrar en sus puertos.
Además, López Veiga también se refirió a los puertos refugio y consideró que cualquier decisión sobre el establecimiento de un puerto de estas características debe adoptarse desde un "enorme rigor" con un estudio sobre su ubicación más idónea y desde el convencimiento de que su creación deberá ir acompañada de "una compensación y unas contrapestaciones enormes para las poblaciones que habiten en sus inmediaciones".
El consejero puso como ejemplo la legislación de Estados Unidos, tras el siniestro del "Exxon Valdez", cuando se regularon medidas como la exigencia del doble casco, la responsabilidad ilimitada del armador en caso de accidente, la identificación de la persona física o jurídica responsable ante la Administración, con un aval de 1.000 millones de dólares depositado en este país para poder entrar en sus puertos.
Además, López Veiga también se refirió a los puertos refugio y consideró que cualquier decisión sobre el establecimiento de un puerto de estas características debe adoptarse desde un "enorme rigor" con un estudio sobre su ubicación más idónea y desde el convencimiento de que su creación deberá ir acompañada de "una compensación y unas contrapestaciones enormes para las poblaciones que habiten en sus inmediaciones".
