L D (EFE)
Beber como mínimo dos litros de agua, comer frutas y verduras, evitar el sol entre las 14.00 y las 17.00 horas y llevar ropa que absorba el sudor son los consejos de los expertos para que el cuerpo no sufra con la ola de calor que, como todos los veranos, ha incrementado el número de urgencias hospitalarias. Así, en Madrid este verano el incremento de urgencias por este motivo es similar al registrado otros años.
Al respecto, la doctora Ana Martínez Virto, médico de Urgencias del Hospital de La Paz, consideró que la población ya sabe qué hay que hacer ante los rigores de julio y agosto y considera que la población conoce las recomendaciones a seguir. Sin embargo, no faltan los casos de deshidrataciones y algún síncope, una bajada brusca de presión arterial y pérdida de consciencia, que afectan sobre todo a personas mayores.
Por su parte, el coordinador de urgencias del hospital Clínico de Madrid, Pedro Villarroel, explicó que los mecanismos reguladores de temperatura en los ancianos les puede producir deshidratación que, a su vez, puede causar infecciones. Villarroel, también se refirió a los ingresos por otras afecciones "en relación con el calor", como gastroenteritis causada por la ingesta de productos muy fríos y recomendó a los mayores "medidas de sentido común", como evitar la exposición a radiaciones solares excesivas, consumir entre 2,5 y 3 litros de líquidos y mantener la temperatura adecuada de sus domicilios.
También es necesario tener en cuenta los síntomas del golpe de calor, entre los que destaca la tendencia al sueño, el cansancio continuado por el pulso lento, calambres musculares y piel fresca, húmeda y pálida.
Al respecto, la doctora Ana Martínez Virto, médico de Urgencias del Hospital de La Paz, consideró que la población ya sabe qué hay que hacer ante los rigores de julio y agosto y considera que la población conoce las recomendaciones a seguir. Sin embargo, no faltan los casos de deshidrataciones y algún síncope, una bajada brusca de presión arterial y pérdida de consciencia, que afectan sobre todo a personas mayores.
Por su parte, el coordinador de urgencias del hospital Clínico de Madrid, Pedro Villarroel, explicó que los mecanismos reguladores de temperatura en los ancianos les puede producir deshidratación que, a su vez, puede causar infecciones. Villarroel, también se refirió a los ingresos por otras afecciones "en relación con el calor", como gastroenteritis causada por la ingesta de productos muy fríos y recomendó a los mayores "medidas de sentido común", como evitar la exposición a radiaciones solares excesivas, consumir entre 2,5 y 3 litros de líquidos y mantener la temperatura adecuada de sus domicilios.
También es necesario tener en cuenta los síntomas del golpe de calor, entre los que destaca la tendencia al sueño, el cansancio continuado por el pulso lento, calambres musculares y piel fresca, húmeda y pálida.
