
El 24 de enero de 2026, Álex, un niño de 13 años, pasaba la tarde jugando a videojuegos en casa de un amigo en Sueca, Valencia, cuando fue asesinado. Su presunto homicida, Juan Francisco, padre del amigo, de 48 años y bibliotecario, se entregó más tarde en el cuartel de la Guardia Civil, reconociendo los hechos sin explicar motivaciones claras más allá de problemas personales con su esposa en proceso de divorcio.
Alfonso Egea ha accedido al atestado policial y señala elementos inquietantes. Las fotografías del sospechoso muestran apenas salpicaduras de sangre, algo que no coincide con la violencia extrema del crimen. Además, se utilizaron tres objetos distintos para agredir a Álex en el baño de la vivienda, y el homicidio habría ocurrido en un margen de apenas 12 minutos antes de que Juan Francisco fuera grabado llegando al cuartel.
La cronología crítica del suceso
- 17:25: Álex envía un mensaje a su madre: "A las 21h voy a casa".
- 18:05: El amigo de Álex convoca a otro niño para jugar; Álex aún estaba vivo.
- 18:17: Juan Francisco se entrega en el cuartel tras supuestamente matar a Álex, regresar a la casa de los abuelos y conducir hasta la Guardia Civil.
Egea subraya que, aunque Juan Francisco confiesa el crimen, la explicación no encaja con los hechos: "Estamos ante un hombre sin antecedentes violentos que, según el relato, se levanta del sofá viendo el partido del Valencia y apuñala a un niño con tres armas diferentes en menos de quince minutos". Señala además la dificultad de comprender cómo pudo realizarlo sin que nadie dentro de la vivienda se diera cuenta.
El periodista recuerda que el caso sigue abierto: el próximo 9 de marzo se realizará la declaración del hijo del presunto asesino mediante cámara Gesell, junto a la toma de testimonios de los padres de Álex y los peritos forenses. Se evaluará la fuerza necesaria para las heridas y si coinciden con un adulto de las características de Juan Francisco. Egea advierte: "Una confesión no es prueba suficiente; necesitamos respuestas claras".
A pesar de la autoinculpación, el caso plantea dudas que la investigación profesional debe aclarar: cómo se cometió el crimen, la secuencia exacta de los hechos y la compatibilidad física de las agresiones. Para Egea, la familia merece una explicación completa antes de que el caso se cierre.

