
Están siendo días muy complicados en la Comunidad Valenciana con temperaturas máximas rozando los 45 grados en algunos puntos del interior. Previo a esta situación meteorológica extrema, el pasado domingo se produjo un incendio que afectó a más de 180 hectáreas y tuvieron que desalojar a 500 vecinos de Azuébar, municipio de Castellón. En la jornada de ayer pudieron volver a sus hogares y desde hace unas horas se ha dado por controlado y estabilizado el incendio.
Los efectivos van a continuar trabajando hasta la extinción definitiva del incendio y recuerdan que por delante quedan "días muy complicados con condiciones propicias para que cualquier ignición provoque otro incendio importante".
El director del Puesto de Mando Avanzado (PMA) del incendio, Fernando Kindelán, aseguró ayer por la mañana que la situación estaba bastante tranquila. "No obstante, mantenemos cierta precaución porque las temperaturas están siendo muy altas", dijo.
Colaboración entre administraciones
Por parte de las administraciones, el presidente de la Generalitat Valenciana, Juanfran Pérez Llorca, junto al conseller de Emergencias, Juan Carlos Valderrama, siguieron la emergencia desde los puntos más próximos al incendio y se actuó en colaboración con la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, la Diputación de Castellón y los ayuntamientos afectados de Soneja y Azuébar.
Jessica Miravete, alcaldesa de Azuébar, atendió a esRadio Valencia para trasladar la última hora del incendio y mostrar la preocupación y la "intranquilidad" que han vivido los vecinos. La primera edil agradeció la labor del cuerpo de bomberos y servicios de emergencia y calificó de manera "completamente positiva" la coordinación entre las administraciones.


