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Dudas gramaticales

Antonio plantea una duda que no sé resolver: “¿Cómo es mejor, la Basílica del Pilar o la Basílica de El Pilar?”. Se puede asimilar a otros muchos casos: El Escorial, El Prado, El Valle de los Caídos. Quizá lo correcto sea “Monasterio de El Escorial”, pero el uso aconseja no ser tan relamidos: “Monasterio del Escorial”, “esta va a ser la obra del Escorial”, “las fiestas del Pilar”.
 
Antonio Carrasco (Ciudad Real) se apunta a la duda (muy corriente, por otra parte) entre “te echo de menos” o “te hecho de menos” en el sentido de recordar a una persona. Los catalanes dicen “te echo a faltar” y los aragoneses “te echo en falta”. Pero siempre del verbo echar. Se dice echar de menos y no “hacer de menos”. Hecho (verbo) es siempre del verbo hacer.
 
Carlos Casas (Madrid) recuerda una regla nemotécnica de la escuela: “Si es del verbo hacer, lo primero que se hace es la H. Si es del verbo echar, lo primero que se echa es la E”.
 
Laura Dávila López (Madrid) discrepa de mi idea sobre la corrección de “echar de menos”. Para doña Laura lo correcto es hechar de menos, hacer de menos y hacer en falta. Lo siento, doña Laura pero las cosas son como son. En castellano no existen las expresiones que usted dice. Toda la vida de Dios lo que se ha dicho es “echar de menos” o “echar en falta” o “a faltar”, aunque las dos últimas lo sean más por influencia del catalán. Se ponga como se ponga, el verbo hechar no existe. El verbo “echar” es la lógica evolución del verbo latino iactare (= arrojar, despedir, pensar, discurrir). Si bien se mira, tiene su lógica la expresión “echar de menos”. Es como si nuestro ánimo arrojara una especie de suspiro por percatarse de que la otra persona está lejos.
 
José Barrio Rodríguez (La Pampa, Argentina) se siente desolado porque en el DRAE ha visto que del verbo asolar habría que decir “él asuela”. No sé dónde ha podido ver esa norma en el DRAE. Pero hágame caso y disfrute en su chacra de la Pampa: olvídese del DRAE y diga “él asola”. Como razonaba Unamuno, hay que ser más fieles al idioma que al diccionario.
 
Carlos M. Padrón vuelve sobre las alternativas para describir una acción inmediatamente pasada. Repito, gallegos y asturianos dicen “llovió” cuando en Hispanoamérica (don Carlos añade Canarias) dicen “ha llovido”. Cabe una tercera forma que podríamos llamar pasado continuo: “ha estado lloviendo”. Y una cuarta más realista: “Acaba de llover”. Las cuatro formas se pueden emplear cuando uno llega a un aeropuerto y ve el suelo mojado. Los matices son interesantísimos. Juan González Tuero me comunica una quinta forma que se utiliza en la Asturias occidental, entre Navia y el Eo. En lugar de “llovió” ahí dicen “lloviera”. Ya es finura. Viva la diversidad.
 
Antonio Rodilla comenta que el uso de la expresión “incendios provocados”, tan reiterada, debería ser mejor “incendios intencionados”. Depende. Provocar es tanto como “ocasionar o causar”, se supone que por la acción humana. Muchas veces será con intención, dolo, para buscar un beneficio o un placer. Pero otras veces será por error, negligencia, descuido. Así pues, hasta tanto no sepamos bien las circunstancias del caso, los incendios no fortuitos son “provocados” por la mano del hombre. Algún purista podría decir que esa atribución de causa solo la puede asignar el juez. Hasta tanto se produzca esa sentencia, los demás solo podremos decir “presuntamente provocado o intencionado”. Me parece una cautela excesiva. En todo caso lo de “presunto” se deja para la persona acusada. Y aun así, la cautela de la presunción de inocencia está bien para el proceso judicial. Fuera de él, cada uno se libre de dar su opinión, a riesgo de equivocarse. Si yo veo que unos encapuchados incendian un autobús no son “presuntos”; claramente, para mí, son incendiarios, terroristas. Otra cosa es que esa opinión no tenga efectos penales más que cuando la dictamina un juez.
 
Julián Bermúdez (Puerto Real, Cádiz) me pregunta si es correcta la frase “la policía se incautó un alijo de drogas”. Él cree que, de esa forma, la frase implica que “las drogas las tenía la propia policía”. Don Julián se pregunta si no sería más correcto decir que “la policía incautó un alijo…”. Pues no. El verbo es incautarse, reflexivo o pronominal; no sé bien cómo se llama. Es, además, “incautarse de”. Por tanto, lo correcto es decir que “la policía se incautó de…”. Los verbos reflexivos están de capa caída: hay que lamentarlo. Ahí tenemos ese engendro de “los jugadores entrenaron en el estadio”. Lo correcto sería decir que “los jugadores se entrenaron…”.

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