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La lengua viva

Vasco, vascongado y eusquérico

Eduardo Fungairiño (siempre tan ilustrado) me aclara que en el siglo XIX la letra <k> no existía en la toponimia vasconavarra. Ese vascuence castizo respetaba la <c>, la <v> y la <y>. Lo de la <k> y la <tx>, según el famosos jurisconsulto, "son imposiciones del vascuence artificial, conocido como euskera, que ha propiciado el PNV". Era una forma de distinguirse, ya que las diferencias raciales no pudieron mantenerse mucho tiempo. Me parece un razonamiento muy en su punto. Resulta curioso que un idioma pueda imponerse por decisiones políticas. Me sigue maravillando que los llamados patriotas vascos (es decir, terroristas) tengan un "plan C" para entrar en las instituciones cuando la letra <c> ha desaparecido del abecedario vasco.

Miguel Los Santos Uhide llama la atención sobre un caso curioso. El célebre "bar Faisán" se llama así porque está al lado de la isla de los Faisanes, en el río Bidasoa, donde se celebró el primer encuentro entre Luis XIV y María Teresa de Austria. Lo curioso fue que el Rey de España no pagó el importe de la dote estipulada. No terminan ahí las curiosidades. Señala don Miguel que, acerca de la isla de los Faisanes, está la localidad francesa de Urruña. En ese caso los vascos de Iparralde utilizan la <ñ> para distinguirse del idioma francés, cuyo sonido se escribe <gn>. En cambio, en el la parte vascoespañola, esos mismos nacionalistas han decidido suprimir la <ñ>. Lo siento por mi hijo Iñaki, bautizado como Ignacio Javier.

Los anteriores son ejemplos de una locura léxica que ha acometidos a los vascos. Al politizar el vascuence, lejos de reforzarlo, van a conseguir que se desnaturalice y desaparezca. Sería una lástima. Para mí, como español y donostiarra de la adolescencia, se trataría de una gran pérdida cultural. Por cierto, gracias a los oficios de Ernesto Ladrón de Guevara y de Santi Abascal (padre), mi hijo Iñaki y yo vamos a tratar de publicar ahora un estudio sociológico que levantamos hace 20 años sobre el uso del vascuence en Álava. Se trata de una rareza bibliográfica que no ha podido ser publicada antes por extrañas razones que no logro explicar muy bien. En su día nos trajo algunos disgustos, pero, pasado el tiempo, todo se pacifica. No estaría mal que se publicaran otros muchos estudios sobre el uso de los idiomas en España. Es asunto de lingüistas y de sociólogos, pero interesa al público. Podríamos acordar, de entrada, que las lenguas no son "propias" de los territorios sino de las personas. Una misma persona puede hacer suyas dos o más lenguas. Es una apropiación que no paga impuestos. Tampoco quiero dar ideas.

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