
Crónica del Sevilla 2 - Nacional de Madeira 0
Nueve años después, el Sevilla se ha reencontrado con la Copa de la UEFA con buen pie tras superar al Nacional portugués, un equipo que, como se había hablado, mostró muy buenas maneras y que pondrá caro el pase a los españoles en el partido de vuelta. Los sevillistas consiguieron el objetivo de ganar y dejar su portería a cero, pero el equipo luso le hizo trabajar al máximo para conseguirlo. Se vivió en el Sánchez Pizjuán un ambiente de gala, con la motivación extra de los seguidores por volver a presenciar un partido de torneo continental de su equipo, lo que se trasladó al terreno de juego, con un conjunto el de Joaquín Caparrós muy metido en el choque desde el pitido inicial.
Los hispalenses, no obstante, se encontraron con un rival que no tenía menos motivación, ya que era el primer partido europeo de su historia y llegó a Sevilla como el equipo revelación de la pasada Liga portuguesa, en la que quedó cuarto clasificado. Todo eso se tradujo en un partido muy intenso, con entradas al límite y muy trabado, lo que en principio benefició a la formación de Madeira, que vio cómo pasaron los minutos sin que el Sevilla tuviera fluidez y claridad para plantarse ante el meta Hilario.
Los de Casemiro Mior, además, con un juego muy técnico, quizá por la gran legión brasileña que poseen, movieron con sentido el balón en la medular con la idea de servir balones al goleador Adriano, lo que trajo muchos quebraderos de cabeza a los locales. Pese a ello, rebasada la media hora de juego, la pareja atacante sevillista hizo acto de presencia y el uruguayo Darío Silva fue generoso con el brasileño Julio Baptista para que éste, a puerta vacía, sólo tuviera que empujar el balón al fondo de la meta rival. En la segunda parte, el Nacional adelantó líneas en busca de ese gol como visitante tan importante en las eliminatorias a doble partido, mientras que el Sevilla arrancó el período sin patrón en el centro del campo y sin el control del balón.
Los de Caparrós, con la entrada al campo de Antonio López y, sobre todo, del joven Jesús Navas, ganaron por minutos intensidad en el ataque en busca de un 2-0 que dejara algo más claro la vuelta dentro de quince días en la isla de Madeira. Entonces se vio un partido rápido, con continuos ataques y contragolpes de unos y otros, y con la sensación de que llegaría otro gol pero sin estar muy claro el equipo que conseguiría el objetivo. El tanto cayó del lado del que más lo había intentado, el Sevilla, y además obra de uno de los más destacó en el equipo, el defensa internacional sub-21 Sergio Ramos, lo que dejó con algo mas de garantía la eliminatoria.
Los hispalenses, no obstante, se encontraron con un rival que no tenía menos motivación, ya que era el primer partido europeo de su historia y llegó a Sevilla como el equipo revelación de la pasada Liga portuguesa, en la que quedó cuarto clasificado. Todo eso se tradujo en un partido muy intenso, con entradas al límite y muy trabado, lo que en principio benefició a la formación de Madeira, que vio cómo pasaron los minutos sin que el Sevilla tuviera fluidez y claridad para plantarse ante el meta Hilario.
Los de Casemiro Mior, además, con un juego muy técnico, quizá por la gran legión brasileña que poseen, movieron con sentido el balón en la medular con la idea de servir balones al goleador Adriano, lo que trajo muchos quebraderos de cabeza a los locales. Pese a ello, rebasada la media hora de juego, la pareja atacante sevillista hizo acto de presencia y el uruguayo Darío Silva fue generoso con el brasileño Julio Baptista para que éste, a puerta vacía, sólo tuviera que empujar el balón al fondo de la meta rival. En la segunda parte, el Nacional adelantó líneas en busca de ese gol como visitante tan importante en las eliminatorias a doble partido, mientras que el Sevilla arrancó el período sin patrón en el centro del campo y sin el control del balón.
Los de Caparrós, con la entrada al campo de Antonio López y, sobre todo, del joven Jesús Navas, ganaron por minutos intensidad en el ataque en busca de un 2-0 que dejara algo más claro la vuelta dentro de quince días en la isla de Madeira. Entonces se vio un partido rápido, con continuos ataques y contragolpes de unos y otros, y con la sensación de que llegaría otro gol pero sin estar muy claro el equipo que conseguiría el objetivo. El tanto cayó del lado del que más lo había intentado, el Sevilla, y además obra de uno de los más destacó en el equipo, el defensa internacional sub-21 Sergio Ramos, lo que dejó con algo mas de garantía la eliminatoria.
Crónica del Hammarby 1 - Villarreal 2
El Villarreal ha logrado un buen resultado en su visita al Hammarby en un partido en el que el equipo de Manuel Pellegrini fue de más a menos, pero en el que pudo resolver a su favor en una intensa primera parte y en el que supo imponer la mayor calidad de su plantilla. Ambos equipos se mostraron combativos en los primeros compases del choque, aunque bien pronto se comprobó la mayor calidad del conjunto español, con más presencia en el área rival, fruto de su dominio en la parcela central del terreno de juego. Con una mayor posesión del balón, el Villarreal pronto hizo efectiva su superioridad. A los 11 minutos un pase en profundidad de Héctor Font posibilitó que Guayre inaugurase el marcador.Desde este momento, el Villarreal se hizo dueño y señor del choque ante un rival encogido y sin respuesta ante la superioridad de su rival, que daba la sensación de poder conseguir el segundo gol en breve. Una jugada que inició el argentino Gonzalo Rodríguez acabaría rematándola el propio jugador suramericano con el segundo gol español. Su compatriota Román Riquelme dirigió el balón, que llegó hasta Guayre, quien con un pase magistral asistió a Gonzalo Rodríguez para marcar. Sin embargo, pocos segundos después, Runstrom, una de las referencias del equipo sueco, aprovechó un balón rebotado en el central del Villarreal Gonzalo Rodríguez para acortar distancias en el marcador.
El gol le cambió la cara ligeramente al partido, ya que el Hammarby le perdió el excesivo respeto que hasta entonces le había tenido y el área de Reina pasó por alguna situación comprometida. De hecho, los últimos compases del primer tiempo fueron los peores del Villarreal. El Hammarby se aprovechó del bajón de su rival para tratar de empatar, aunque sin fortuna. El descanso no sirvió al equipo de Pellegrini para mejorar. Lejos de ser el equipo de los primeros 25 minutos de partido, el equipo castellonense vio como el conjunto sueco gozaba, durante el primer cuarto de hora de este segundo periodo, de buenas ocasiones para igualar el marcador.
El partido perdió la tensión y la velocidad del primer tiempo, en el que ambos equipos jugaron a un ritmo vertiginoso y que en la reanudación acabaría por pasar factura tanto a uno como a otro conjunto. Así, el equipo de Anders Lideroth bajó la intensidad de su juego y el Villarreal dejó de pasar por momentos de apuros para volver a hacerse con el control del juego. Sobre la misma línea de gol, el local von Schlebruugge sacó un balón de Guayre que podía haber significado un marcador ya totalmente insuperable para el conjunto sueco. José Mari gozó de otra buena ocasión en la que el delantero del Milán no acertó a resolver. En la recta final del choque, el Villarreal, con mayor posesión de balón que el Hammarby, fijó su objetivo en no perder la pelota conocedor de que se llevaba del estadio Rasunda una buena renta para el partido de vuelta.
Crónica del Zaragoza 1 - Sigma Olomouc 0
El Zaragoza ha logrado una exigua renta de un solo gol para viajar a la República Checa en un partido en el que el Sigma Olomouc salió indemne más por demérito zaragocista que por acierto de los visitantes. Sólo una mala tarde en el aspecto rematador de los locales les impidió haber conseguido una mayor ventaja, aunque visto el nivel dado por el Sigma el gol aragonés podría ser suficiente. El equipo centroeuropeo estará obligado a irse más al ataque de lo que lo que ha hecho esta vez y eso permitiría al Real Zaragoza tener más facilidades al contraataque.En el primer tiempo, el equipo de Víctor Muñoz jugó a ráfagas y dio la sensación de que todavía le faltaba por meter una velocidad a su juego, pues en las escasas ocasiones en las que lo hizo comprometía la seguridad del portal checo. Sin embargo, al conjunto aragonés, que en bastantes momentos se hizo dueño y señor absoluto del balón y del juego, le faltó acabar las jugadas, dar el último pase para que sus rematadores pusieran la guinda al pastel. Los maños recuperaban con cierta facilidad el esférico en cuanto apretaban ligeramente a su rival, que en algún esporádico contragolpe se acercaba al área zaragocista aunque allí morían sus escasos intentos, pero el Zaragoza tenía la pólvora mojada.
Fernando Soriano, en la labor de recuperación de balones, y un Savio que llevó por la calle de la amargura a sus defensores, fueron los mejores de este período en el que arriba faltó claridad de ideas y puntería y sobró individualismo en algunos momentos. El Zaragoza tuvo sus mejores opciones de marcar en dos remates del serbio Goran Drulic, el primero desde fuera del área, en el minuto 16, que el meta checo Vaniak envió con muchos apuros a córner y el segundo, en el minuto 30, cuando un balón tocado por Soriano de cabeza en un córner le cayó a los pies dentro del área y con todo a su favor lo envió por encima del larguero.
Tras el descanso la decoración del encuentro no varió en exceso pues los hombres de Petr Ulicny parecieron conformarse con no encajar un gol y todos sus esfuerzos fueron destinados a esa misión mientras que solo en una ocasión, en un rápido contragolpe de Randa, pasó peligro el portal de Luis García. Víctor Muñoz intentó mejorar el rendimiento de su equipo con los cambios, algo que fue determinante pues una combinación entre los recién ingresados Javi Moreno y Generelo finalizó con el único gol zaragocista del partido.
Crónica del Trabzonspor 3 - Athletic de Bilbao 2
El Athletic de Bilbao se ha levantado en el Huseyin Avni Aker de Trabzon cuando parecía muerto, con un 3-0 que se tornaba definitivo, pero que el conjunto de Ernesto Valverde levantó hasta el 3-2 a base de insistencia sobre el área rival y orgullo. En apenas once minutos, entre el 24 y el 35 de la segunda parte, las cosas cambiaron radicalmente para un Athletic que apeló al "espíritu de Newcastle" para cambiar por completo la tendencia de la eliminatoria cuando se antojaba imposible.La cara de rabia de Gurpegi al estampar la volea junto al palo izquierdo de Petkovic que supuso el 3-1 reflejaba con claridad los sentimientos de los jugadores del equipo vasco hasta entonces, destrozados por un marcador contundente en contra que había alcanzado guarismos impensables por sus propios errores. Los que cometió entre el minuto 25 y 27 en dos jugadas que puso el choque muy en franquía el encuentro para el Trabzonspor. En la primera, fallos en cadena de Del Horno, en su marcaje uno contra uno de Gokdeniz, Aranzubia, que se tragó el balón en su salida, y Javi González, que alojó el balón en su propia meta, permitieron al equipo turco ponerse con 1-0 en el marcador.
Un resultado que pronto amplió el equipo local en otra acción casi inmediatamente posterior, una jugada en la que Fatih se revolvió al borde del área para sacar un disparo no muy fuerte, pero que no pudo atajar Aranzubia. Yilmaz, que seguía la jugada, remachó el tanto. El Athletic se veía así con una gran desventaja en el electrónico cuando había hecho un primer cuarto de partido a buen nivel, controlando en todo momento al Trabzonspor y buscándole los defectos a la contra. No consiguió marcar, pero sin algunos momentos de peligro sobre la meta local, es especial un disparo de Ezquerro escorado y de vaselina que no logró su objetivo.
Tras el final de la primera parte, pareció intentarlo el Athletic con un cabezazo de Prieto tras córner que se marchó fuera, pero fue de nuevo el conjunto local el que a punto estuvo de marcar el 3-0 a los dos minutos de la continuación en una jugada en la que Murillo le quitó el balón a Fatih cuando tenía la portería para él. No llegó ahí esa contundente ventaja turca, pero si al segundo de los contraataques que en la segunda mitad que dejó a Gokdeniz solo por detrás de la defensa rojiblanca. El extremo derecho local, muy peligros como Fatih y Yilmaz, no obstante, tuvo algo de fortuna para llevarse el balón en disputa con Aranzubia antes de marcar. Con el 3-0 en contra, el Athletic tocó a rebato y Valverde puso a Arriaga junto a un Urzaiz que ha había dado más entidad al ataque rojiblanco.
Y llegó el primer gol con el zapatazo de Gurpegi que dio aire a su equipo, le transportó a Newcastle, donde en la temporada 1994-95 también transformó en 3-2 un 3-0 que parecía eliminarle, y Del Horno se aprovechó de un impresionante agujero en la defensa local y un perfecto servicio de su amigo Yeste para poner un marcador que da a su equipo muchas posibilidades para la vuelta. Dos jugadas más merecen ser destacadas, un claro penalti de Javi González a Yilmaz con 3-1 en el que el colegiado pitó un inexistente fuera de juego y otro algo más dudoso de Erdin a Etxeberria, ya con 3-2. Ninguno de los dos se pitó y para la vuelta el Athletic regresa a Bilbao valiéndole un 1-0 cuando superado el ecuador de la segunda parte pensaba que tenía que marcar cuatro tantos en San Mamés.