
El Servicio Canario de la Salud (SCS), en estrecha colaboración con la entidad Médicos del Mundo Canarias, ha puesto en marcha un nuevo proyecto destinado a mejorar de forma sustancial la asistencia sociosanitaria de todas aquellas personas que pernoctan en la vía pública y padecen severos problemas de adicciones o salud mental. La iniciativa, que nace con la firme vocación de extenderse progresivamente a otros municipios del archipiélago en el futuro, dará sus primeros pasos a modo de prueba en la ciudad de Santa Cruz de Tenerife.
Bajo el título de Puentes en salud, este programa piloto arranca con la previsión inicial de proporcionar cobertura en la capital tinerfeña a una cifra aproximada de sesenta ciudadanos en situación de extrema vulnerabilidad. Según ha explicado la Consejería a través de una nota oficial, el propósito fundamental de esta acción radica en desplegar un equipo de profesionales a pie de calle para proveer una asistencia médica y psicológica especializada, tomando como principal referencia el programa Mejora que ya se encuentra operando en Las Palmas de Gran Canaria con resultados similares.
Unidad Móvil Social
El director del SCS, Adasat Goya, ha comparecido para detallar que este plan "refuerza" de manera evidente el compromiso de la Administración autonómica con la atención comunitaria y la tan necesaria reducción de daños. A través del citado convenio suscrito con Médicos del Mundo, la región contará con una unidad móvil completamente equipada y un equipo multidisciplinar que recorrerá de manera continua los lugares donde se concentran los individuos más desfavorecidos, con el fin último de ofrecerles un acompañamiento integral y facilitar su posterior derivación a la red pública.
Durante el desarrollo del programa, los distintos profesionales del ámbito social, sanitario y psicológico llevarán a cabo sus labores de intervención de forma directa en los propios entornos donde residen habitualmente estas personas. Esto incluye el acercamiento a espacios urbanos complejos, así como a playas, barrancos y diversos asentamientos informales de la isla. Con estas aproximaciones sobre el terreno, las autoridades pretenden no solo paliar las crisis asociadas al consumo de estupefacientes, sino también facilitar de manera progresiva una verdadera inclusión social de los afectados.
Intervención Personalizada
En paralelo, la estrategia impulsada desde las instituciones canarias pone un foco de atención particular en el colectivo de mujeres que viven a la intemperie. La organización que colabora en el plan ha detectado mediante sus estudios previos que estas ciudadanas sufren estigmas específicos y enfrentan barreras de acceso mucho mayores a la hora de utilizar los recursos asistenciales ordinarios. Por esta razón, el programa contempla el desarrollo de grupos de apoyo psicosocial, así como acciones concretas relacionadas de forma directa con la salud sexual y la detección temprana de situaciones de riesgo.
Finalmente, cabe destacar que este novedoso dispositivo se integrará orgánicamente en la actual red de Adicciones del sistema sanitario canario. Su misión principal será atender a pacientes diagnosticados con un trastorno por uso de sustancias que se encuentren totalmente desvinculados, o en alto riesgo de estarlo, de los circuitos de atención tradicionales. Además del necesario apoyo psicológico y sanitario, se proveerá de asesoramiento, intermediación y material de reducción de daños, buscando siempre ofrecer una serie de intervenciones individualizadas y grupales que se adapten de forma flexible a la dura realidad que impone la vida en la calle.


