
La presión migratoria sobre las costas españolas no da tregua. Durante la tarde de este domingo, los servicios de rescate han llevado a cabo una nueva intervención en el archipiélago canario, culminando con el desembarco de decenas de personas que intentaban acceder de manera irregular a territorio nacional. En esta ocasión, la interceptación tuvo lugar en las inmediaciones de Lanzarote.
En concreto, efectivos dependientes de Salvamento Marítimo procedieron al rescate de 53 ocupantes que viajaban a bordo de una balsa. El operativo se activó después de que el centro coordinador de emergencias recibiera un aviso alrededor de las 18:22 horas, en el que se alertaba de la presencia de esta nave navegando al noreste de los Jameos del Agua, una conocida zona situada en el municipio norteño de Haría.
Una vez localizada en el mar, la tripulación institucional procedió a poner a salvo a todos los integrantes de esta expedición ilegal. Entre las personas interceptadas, las autoridades han logrado identificar a cinco menores y a tres mujeres, un patrón cada vez más habitual en las rutas clandestinas que operan desde el continente africano hacia España.
Tras asegurar la situación y completar las labores de salvamento iniciales, la embarcación oficial puso rumbo a la capital de la isla. El atraque se produjo finalmente en el muelle de Los Mármoles, ubicado en la ciudad de Arrecife. Según han detallado fuentes del servicio 112 a la agencia EFE, el desembarco de los indocumentados concluyó pasadas las 23:30 horas, cerrando así una extensa intervención nocturna.
Ya en tierra firme, se desplegó el dispositivo habitual de asistencia sanitaria para evaluar el estado físico de los recién llegados. Los facultativos del Servicio de Urgencias Canario realizaron una valoración médica a pie de puerto, determinando la necesidad de prestar asistencia especializada para dos de los ocupantes varones.
Ambos individuos presentaban diferentes cuadros de carácter leve, por lo que las autoridades sanitarias decidieron proceder a su evacuación inmediata al hospital insular. El resto del grupo, que se encontraba en buen estado general, quedó a disposición de las Fuerzas de Seguridad para proceder con los trámites correspondientes a la actual legislación de extranjería.
Este nuevo suceso constata que la ruta canaria se mantiene como una de las vías de acceso clandestino más transitadas de Europa. Dicho flujo continuo somete a una constante exigencia a los dispositivos de salvamento, así como a las infraestructuras de acogida y a los agentes encargados de vigilar las fronteras marítimas.
