
El Cabildo de Lanzarote ha formalizado la concesión de ayudas para el sector primario destinando 498.400 euros a la recría de ganado ovino y caprino durante el ejercicio 2026. La medida, que alcanza a 51 explotaciones insulares, sirve para incentivar la continuidad de una actividad que el presidente del Cabildo, Oswaldo Betancort, defiende como vital para la preservación del paisaje y la biodiversidad.
La partida cubre a 5.600 cabezas de ganado hembra nacidas en 2025 y actualmente en proceso de recría. Se asignan 89 euros por animal. Según los datos del Área de Agricultura y Ganadería, la convocatoria, iniciada el pasado mes de mayo, ha concluido con una aceptación total de las solicitudes presentadas, sin desestimaciones ni desistimientos. Los beneficiarios disponen ahora de un plazo de un mes, tras la notificación oficial, para acreditar el destino de estos fondos públicos.
El reto de la rentabilidad
Si bien estas ayudas suponen un respiro inmediato para las pequeñas explotaciones, el sector primario en Canarias enfrenta un escenario estructural complejo. La dependencia de los fondos públicos pone en evidencia las dificultades de rentabilidad que arrastran las explotaciones locales para competir en un mercado globalizado.
A la incertidumbre propia de la actividad ganadera se suma el persistente problema del relevo generacional. Con una población activa en el sector que tiende a una edad avanzada, la continuidad de estas granjas no depende únicamente de la inyección de capital, sino de la capacidad para reducir las trabas burocráticas y mejorar la competitividad real frente a las importaciones. El apoyo del Cabildo busca, en última instancia, evitar el cese de actividad en un territorio donde la presión sobre el suelo y los costes de producción, especialmente en el transporte y alimentación, condicionan permanentemente la viabilidad del negocio agrario.


