
El Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria y el Complejo Hospitalario Universitario de Canarias (HUC) han incorporado dos cunas de abrazos, un dispositivo diseñado para ofrecer más tiempo y acompañamiento a las familias que afrontan la pérdida de un bebé durante la gestación o poco después del nacimiento.
La iniciativa, impulsada por la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, busca reforzar la atención sanitaria y emocional en uno de los momentos más difíciles que pueden vivir unos padres, permitiéndoles despedirse de sus hijos de una forma más íntima y respetuosa.
El impulso de una familia tras perder a su hijo
La llegada de estas cunas ha sido posible gracias a Eliseba y Luca, una pareja que decidió transformar el dolor por la pérdida de su hijo Romeo en un proyecto solidario. Ambos promovieron una campaña de recaudación de fondos con el objetivo de donar una cuna de abrazos a cada uno de los hospitales públicos de Tenerife.
La iniciativa recibió el apoyo de numerosos ciudadanos y contó con la colaboración de la Asociación El Legado de Oliver, haciendo posible que ambos centros sanitarios dispongan ahora de este recurso.
Las cunas incorporan un sistema de refrigeración que permite conservar el cuerpo del recién nacido en condiciones óptimas tras el fallecimiento. Gracias a ello, las familias pueden permanecer junto a su bebé durante más tiempo, favoreciendo un proceso de despedida más pausado y ayudando a afrontar el duelo con mayor serenidad.
Más recursos para humanizar la atención
La incorporación de este equipamiento se suma a las medidas de humanización que ambos hospitales han ido implantando en los últimos años para mejorar el acompañamiento durante el duelo gestacional y perinatal.
En el HUC, el Grupo de Trabajo de Duelo Perinatal y Gestacional ha puesto en marcha iniciativas como una habitación de despedida, cajas de recuerdos para las familias y material didáctico destinado a ayudar a los hermanos menores a comprender la pérdida. Además, colabora con AFES Salud Mental en la elaboración de mantas de arrullo y trabaja junto a las asociaciones Cometa y Apremate para crear un futuro Espacio del Recuerdo.
Por su parte, el Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria también dispone de protocolos específicos para estos casos. El centro ofrece un espacio de recogimiento para las familias, entrega una caja de recuerdos que facilita el proceso de duelo y garantiza apoyo psicológico, con un seguimiento posterior coordinado desde los centros de Atención Primaria.


