
Loro Parque ha registrado recientemente el nacimiento de cuatro pequeños ejemplares de nutria de uñas cortas (Aonyx cinereus). Este acontecimiento adquiere una especial relevancia debido a la delicada situación poblacional que atraviesa esta especie en su hábitat natural y por su enorme importancia dentro del programa de reproducción coordinado por la Asociación Europea de Zoos y Acuarios.
Se trata de los primeros descendientes provenientes de la pareja formada por Arielle, la madre, y Rudolf, el padre. Dicha unión se conformó en base a su compatibilidad y alto valor genético en el marco de las iniciativas continentales de preservación, según ha informado este lunes el propio grupo empresarial a través de un comunicado.
"Estamos encantados de dar la bienvenida a cuatro nuevas crías de nutria asiática de uñas cortas. Este nacimiento supone un importante paso dentro del programa europeo de reproducción de esta carismática y amenazada especie", ha explicado el director zoológico de la institución, Mike Jordan.
Por su parte, el presidente de la entidad, Wolfgang Kiessling, ha querido destacar el enorme valor que acontecimientos como este tienen para la misión principal que persiguen los parques zoológicos modernos. "Cada nacimiento es también una oportunidad para recordar la responsabilidad que tenemos de proteger a los animales y sus hábitats", ha señalado.
En este mismo sentido, ha añadido que las instalaciones orientadas a la fauna desempeñan en la actualidad un papel fundamental en la conservación, la investigación y la labor educativa de la sociedad. Según sus propias palabras, la llegada de estos pequeños ejemplares representa "precisamente ese compromiso con el futuro de la biodiversidad".
La nutria asiática de uñas cortas está catalogada en la actualidad como especie vulnerable dentro de la Lista Roja que elabora la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Esto significa que se enfrenta a un alto riesgo de extinción en estado salvaje, con una disminución poblacional que supera el 30% desde la década de 1990. En regiones como el sur de China, su presencia apenas ha sido constatada en un puñado de ocasiones durante los últimos veinte años.
Su hábitat natural originario se encuentra en las zonas de humedales, pantanos y grandes lagos del sudeste asiático. La constante pérdida y degradación de estos ecosistemas, junto con el avance de la contaminación de las aguas, se erigen como las principales causas de su progresivo declive. A estas graves amenazas medioambientales se suman otros factores humanos como la caza furtiva para obtener su piel y la persecución que sufren por parte de los pescadores locales.
Estos mamíferos acuáticos llegan al mundo en un estado muy temprano de desarrollo. Con un peso de apenas unos 40 gramos y una longitud en torno a los diez centímetros, nacen completamente ciegas y carentes de dientes, por lo que permanecen habitualmente cobijadas en su nido hasta alcanzar aproximadamente las diez semanas de edad. Posteriormente, son los propios progenitores quienes se encargan de instruirlas para desenvolverse en el medio acuático y enseñarles a nadar con soltura.
Esta especie destaca por ser animales marcadamente sociales que acostumbran a convivir de forma estrecha en grupos familiares cohesionados. Es una práctica habitual que los nuevos miembros permanezcan durante largos periodos junto a sus progenitores y que, una vez alcanzan la etapa de madurez, colaboren activamente en el cuidado de las camadas venideras. Asimismo, se caracterizan por poseer un temperamento activo y juguetón, además de emitir una rica variedad de vocalizaciones para comunicarse.
De esta manera, el alumbramiento afianza la implicación de la entidad en los esfuerzos internacionales coordinados para mantener una población sana bajo el cuidado humano. Con ello, se busca no solo tratar de frenar su paulatina desaparición, sino también contribuir de forma directa a sensibilizar a la población sobre las innumerables adversidades a las que se enfrentan estas singulares criaturas en la naturaleza.
