
Algo más de veinte años lleva Roberto Brasero dándonos las previsiones del tiempo en Antena 3. Le apasiona la meteorología. "Me encanta ser el hombre del tiempo y me gustaría serlo siempre".
Lo anecdótico es que nunca había pensado ejercerlo. Porque en su currículo profesional consta que empezó como reportero, presentador de telediario, responsable de la sección de deportes… para al final hacerse acreedor de una justa notoriedad por su personal manera de informarnos de cuanto sucede en torno a la climatología.
Natural de Talavera de la Reina (Toledo), Roberto Brasero Hidalgo nació en 1971, está casado y es padre de cuatro hijos. Hijo de un guardia civil, pasó su infancia y adolescencia viviendo en un cuartel. De su progenitor, que era muy estricto (falleció en 2021), heredó muchos valores, como la disciplina. "A mis hijos procuro transmitirles esa y otras virtudes paternas". Su madre murió a los noventa y seis años en este 2026.
Cursó la carrera de Ciencias de la Información en la Universidad Complutense. En 1998 entró en Telemadrid, primero como reportero. Allí es cuando se enamoró de Beatriz. Juntos hacían reportajes y de ese contacto profesional pasaron a convivir un tiempo hasta que contrajeron matrimonio. "El día de nuestra boda llovió, pero yo no me enteré".
Los cuatro hijos habidos en esa unión han aumentado la dicha familiar, que comparten en un pueblo de la sierra madrileña, a media hora en coche de la capital.
Comparte con su esposa, Beatriz Francisca Pardo Lorenzo, chilena, la carrera de periodismo y la especialización mutua en televisión. Porque ella ha trabajado de cámara y ya quedó dicho que como reportera. Ahora gestiona la economía familiar.
A Roberto Brasero nunca se le pasó por la mente especializarse en meteorología. Quienes ejercen esa faceta informativa o bien son meteorólogos, como aquel pionero de Televisión Española, Mariano Medina (con quien nació en España el término "hombre del tiempo") o simples locutores, periodistas o no. Fue el caso de Brasero, a quien le encomendaron esa labor en Atresmedia a partir de 2005.
Nadie parece que le diera lecciones de cómo presentar ese apartado informativo al final de los telediarios, salvo que la actualidad exija darlo antes. El caso es que frente a la rigidez de otros colegas ante las cámaras, Roberto hizo gala de su dinamismo, con su manera de comunicar, la gestualidad, sus movimientos ante los mapas, dando la impresión, sin faltar al rigor, de ser una especie de showman, entretenido y ameno. En poco tiempo, ese espacio tuvo más extensión que en otras cadenas ajenas a Antena 3. Fue cuando poco a poco Roberto Brasero fue convirtiéndose en un personaje muy querido por las familias españolas.
Esa bonhomía del presentador manchego lo ha llevado a participar como concursante en programas de la misma cadena. Tomó parte en Mask Singer y en El Desafío. Siempre destacando por su buen humor y empatía con los telespectadores.
Su dominio ya, pese a no ser meteorólogo, de esa especialidad, le ha permitido escribir un libro, Pequeña historia del clima y dar conferencias de vez en cuando. Activo, está bien remunerado, aunque por esa confidencialidad que rige en los contratos de televisión, no puede saberse cuántos son sus emolumentos. Se estima que entre doscientos mil y trescientos mil euros anuales, lo que hace que al mes perciba entre dieciséis mil y veinticinco mil euros.
Es aficionado al tenis, surf y a viajar. Como anécdota, jamás usa paraguas. Tampoco pensamos que le dé por calarse hasta los huesos si debiera usarlo.

