El funeral privado por Irene de Grecia se ha celebrado en la catedral de la Anunciación de Santa María de Atenas, más conocida como catedral Metropolitana de Atenas. Antes del funeral, el féretro, cubierto por la bandera griega, ha reposado unas horas en la cercana Capilla de San Eleftherios, una iglesia originaria del siglo XII, para ser posteriormente trasladado a la catedral.
El cortejo hasta la catedral estuvo formado por los príncipes Pablo, Nicolás y Felipe de Grecia, quienes han sido los responsables, junto con el resto de la familia real griega de la organización de las exequias, los cuales siempre han informado al Gobierno griego y a la Casa Real Española.
Poco antes de comenzar el funeral han llegado la reina Sofía, con la infanta Elena, la infanta Cristina y Miguel e Irene Urdangarín, Victoria Federica de Marichalar y su primo Pablo Urdangarín, y posteriormente los Reyes acompañados de la princesa Leonor y la infanta Sofía.Tanto la princesa Leonor como el rey lucen la insignia del Toisón de Oro, la máxima distinción de la monarquía española
Los últimos en llegar ha sido la reina Ana María, y sus nietos, Constantino, Achileas y Aristides; Alexia de Grecia y su marido Carlos Morales; Nicolás de Grecia con Chrysi Vardinoyannis; Felipe de Grecia y Nina Fhlor y Teodora de Grecia y Matthew Kummar.
La Familia Real española, con el rey Felipe VI a la cabeza, se ha situado a la izquierda del féretro y a la derecha, con la reina Ana AMría la frente, se ha situado la Familia Real griega.
La celebración religiosa ortodoxa ha estado basada en himnos y salmos que ensalzan las alabanzas de Dios y su infinita bondad, con el Trisagio, en honor de la Santísima Trinidad en el que se recitan versículos del salmo 119, al que siguen las Alabanzas (Evlogetaria), el Kontakion e himnos.
Entre los invitados, han estado presentes Alejandro de Serbia y su mujer, Catalina; el Dr. Jean Fruchaud, viudo de la recientemente fallecida Tatiana Radziwill acompañado de su hijo, Alexis; el príncipe Christian de Hannover sin la compañía de su mujer Sassa de Osma, pero acompañado de la princesa Sofía de Baviera. Simeón Hassan, hijo de Kitin Muñoz y Kalina de Bulgaria y la princesa Sofía de Rumanía.

Tanto Victoria Federica como Irene Urdangarin (que llevaba un broche con forma de flor perteneciente a la infanta Cristina) han portado los cojines con las condecoraciones de su tía, mientras se mostraban muy afectadas, y en el caso de Irene Urdangarín, llorando. Por su parte, la reina Letizia ha llevado el broche de perla y diamantes del joyero real, que perteneció a la reina Victoria Eugenia.
La ceremonia ha concluido en Tatoi, antigua residencia oficial de la Familia Real helena, donde Irene de Grecia ha recibido sepultura.

