
La detención de Francisco de Borbón, hijo menor del duque de Sevilla, primo del Rey Emérito, que falleció hace unos meses, ha sido como se suele decir en un lenguaje coloquial, todo un bombazo. El hermano de Olivia de Borbón, la más mediática de la familia, como es sabido, ha sido arrestado por su implicación en una trama internacional de blanqueo de capitales y narcotráfico, supuestamente articulada a través de una empresa relacionada con criptomonedas.
Como es sabido, su hermana con la que en la actualidad no tiene relación a raíz de la muerte del padre y por pleitear por la herencia del ducado, ha manifestado su sorpresa. La familia vivía en Marbella, y Olivia y su marido Julián Porras-Figueroa se trasladaron a Madrid con sus hijos hace poco más de un año. Según me cuentan fuentes muy cercanas al detenido, en Marbella, hacía una vida de lo más normal, sobre todo durante el invierno, y siempre se le veía junto a su mujer Sophie, y su hijo de 9 años también llamado Francisco, siguiendo la tradición familiar. El matrimonio se casó en el año 2020 en la Capilla Real de la Catedral de Sevilla, ejerciendo de madrina, su hermana Olivia, que en aquella época sí mantenía una buena relación.
Sus hobbies, el pádel y el gimnasio, nada de golf, y durante los meses estivales, sí se les podía ver en algún acto social de la Costa del Sol, con amigos. Hace unas semanas se fueron de viaje a Egipto, el matrimonio con su hijo como cualquier familia bien avenida, disfrutando del típico crucero por el Nilo, para celebrar el cumpleaños del cabeza de familia.
Viven en una urbanización de los años 70, en la casa que adquirió su madre Beatriz von Hardenberg, fallecida en el 2020, una casa nada ostentosa, comparada con otras viviendas en esa localidad. Su padre vivía en otra, con su tercera mujer, Piti Vargas-Zúñiga, que sigue teniendo el usufructo de esta.
El aristócrata es miembro, al igual que su padre, de la Orden Militar y Hospitalaria de San Lázaro de Jerusalén, de la que es Gran Maestre, en la que también está su tío Enrique de Borbón y García Lóbez.
Según me cuentan amigos del matrimonio, su mujer, Sophie, se encuentra serena respetando la decisión de la justicia y convencida de la inocencia de su marido, y a la espera de acontecimientos.
Por su parte, la familia Vargas-Zúñiga, en concreto la hija de la actual duquesa viuda de Sevilla, tiene pensado hacer un comunicado de apoyo a la familia de su difunto marido, con la que tiene buena relación
