
David Rodríguez ha roto su silencio en las últimas horas a través de un comunicado oficial para explicar la drástica desaparición de su presencia digital. El novio de Anabel Pantoja, que suele mantener un perfil discreto frente a la exposición mediática de la familia de la influencer, se ha visto obligado a dirigirse a sus seguidores tras sufrir un grave incidente de seguridad en sus plataformas sociales que ha puesto en jaque su trayectoria profesional en la red.
Rodríguez ha confirmado que su cuenta principal de Instagram, donde acumulaba años de trabajo y contenido especializado en fisioterapia, ha sido hackeada. Según relata el cordobés, el acceso a su perfil le ha sido completamente arrebatado, lo que le ha llevado a la pérdida total de su comunidad digital y del archivo de publicaciones que servía como escaparate para su labor clínica. "Hoy quiero pediros disculpas y explicar lo que ha ocurrido", comenzaba el mensaje en el que detallaba la imposibilidad de recuperar el control de su antigua cuenta, una situación que describe como dolorosa tras el esfuerzo invertido en construir esa comunidad.
La noticia ha cobrado una dimensión mayor gracias a la intervención de Anabel Pantoja. La influencer, que cuenta con más de dos millones de seguidores, ha salido en defensa de su pareja compartiendo el nuevo perfil profesional que David ha tenido que crear desde cero. "A mi chico le robaron la cuenta y ha perdido todo. Subía contenido muy interesante sobre fisioterapia", denunciaba Anabel en sus historias de Instagram, instando a su audiencia a apoyar este nuevo comienzo. El respaldo de la sobrina de Isabel Pantoja ha sido inmediato y efectivo, logrando que la nueva cuenta de Rodríguez superara los 10.000 seguidores en apenas unas horas.
Este contratiempo digital llega en un momento de especial sensibilidad para la pareja. Cabe recordar que David y Anabel han estado bajo el foco mediático recientemente no solo por su paternidad, sino por las complicaciones derivadas de una investigación judicial sobre un episodio de salud de su hija Lucía, un proceso que, según las últimas informaciones, se habría prorrogado para esclarecer los protocolos seguidos. En este contexto, la pérdida de su herramienta de comunicación profesional supone un nuevo revés para Rodríguez, quien ha querido zanjar cualquier especulación sobre su "desaparición" de las redes aclarando que se trata de un problema técnico y de seguridad ajeno a su voluntad.
El comunicado concluye con un tono de gratitud. David ha expresado que, aunque "duele empezar de cero", confía en volver "más fuerte" con el apoyo de quienes valoran su trabajo. Por ahora, el fisioterapeuta se centrará en reconstruir su identidad digital bajo este nuevo perfil, mientras que su entorno legal y técnico intenta, de forma paralela, depurar responsabilidades sobre el robo de su cuenta original.

