
La tensión mediática y judicial entre la cantante mexicana Paulina Rubio y su exmarido, el Colate Vallejo-Nágera, continúa marcando la actualidad de la expareja. El foco principal de este prolongado desencuentro sigue siendo la custodia de su hijo en común, Nico. En medio de este escenario de constante fricción, el entorno más cercano ha dado un paso al frente para reivindicar su figura.
En este contexto, Samantha Vallejo-Nágera, hermana del empresario, ha querido arrojar luz sobre el vínculo real que une a su familia con el menor. Lejos de alimentar la polémica directa con la artista, Samantha ha preferido centrarse en describir la estrecha relación afectiva que mantienen con el niño en el día a día, definiendo a su sobrino como "uno más de mi familia", subrayando que la distancia física o los obstáculos legales no han mermado el contacto. "Nico es súper querido, le hablamos con él todos los días, mis hijos hablan con él todos los días", ha asegurado de forma tajante, dibujando un escenario familiar en el que las llamadas, los mensajes y las muestras de cariño son una constante innegociable.
Respecto al horizonte de su hermano, se muestra abiertamente optimista frente a las adversidades legales. "Todo llega, todo va a llegar, estoy segura de que va a llegar", sostiene, en clara referencia a su deseo de que se consolide una convivencia plena y pacífica entre el padre y el adolescente. Para Samantha, este desenlace sería la justa recompensa al inmenso esfuerzo que está realizando su hermano.
"Súper merecido, más que nunca, con la que se está dejando la piel, la verdad, con todo el amor que tiene hacia su hijo y nada más. Y bueno, que quiere, ya está. Es ser padre", ha añadido. Estas palabras ponen de manifiesto la profunda admiración que siente la familia por la determinación del empresario, quien no ha dudado en sacrificar otras facetas de su vida.
De hecho, ha hecho especial hincapié en cómo el madrileño ha antepuesto la paternidad por encima de cualquier otra consideración, renunciando a parte de su desarrollo profesional y personal para priorizar el bienestar de Nico. Este nivel de entrega absoluta no pasa desapercibido en su entorno íntimo. Ven en él a un auténtico pilar, una figura digna de orgullo que mantiene intacta su voluntad de ejercer su derecho y deber como progenitor frente a cualquier obstáculo.