Los cuatro astronautas a bordo de la nave Orión de la misión Artemis II han batido el récord de la mayor distancia a la que una tripulación ha viajado en el espacio, que hasta ahora ostentaba el Apolo 13, y logrado el hito de sobrevolar la cara oculta de la Luna, para fotografiar formaciones lunares nunca antes vistas por el ojo humano.
La etapa de observación concluyó a las 21:30 horas del lunes en el este de Estados Unidos (01:30 GMT del martes), el sexto día de los diez previstos para completar la misión. El momento de más incertidumbre fue el de restablecer las comunicaciones tras pasar 40 minutos sin contacto con el centro de control de la NASA en Houston (Texas) —como estaba previsto— coincidiendo con el tiempo que pasaron al otro lado de la Luna.
En dicho lapso de incomunicación fue cuando los astronautas alcanzaron la distancia más alejada de la Tierra, un récord de 406.771 kilómetros (252.756 millas), y la más cercana a la Luna, unos 6.545 kilómetros (4.067 millas) desde la nave hasta la superficie del satélite. Y además observaron un eclipse solar que no fue visible desde la Tierra.
Al pasar por detrás del satélite, los miembros de la tripulación —el comandante Reid Wiseman, el piloto Víctor Glover, la especialista de la NASA Christina Koch y el de la Agencia Espacial Canadiense Jeremy Hansen— tuvieron la oportunidad de estudiar su cara oculta mediante observación directa y realizar fotografías para su posterior análisis.
Entre otras cosas, los astronautas han destacado matices de color que podrían revelar nuevos datos sobre la superficie de la Luna, ya que percibieron unos tonos de marrón y azul que podrían indicar una composición mineral y darnos información sobre su antigüedad. En cualquier caso, una vez cumplido su objetivo, la nave tripulada Orión ha emprendido la vuelta a casa.
Conversación con Trump
El presidente de EEUU, Donald Trump, conversó con los astronautas, que compartieron su experiencia con el mandatario, y les agradeció su valentía. La bandera estadounidense volverá al satélite para dejar "no solo huellas" sino para establecer "una misión permanente", aseguró.
"Recé una pequeña oración, pero luego seguí grabando", le comentó el capitán Víctor Glover cuando Trump les preguntó cómo se habían sentido cuando atravesaron el lado oscuro de la Luna y se quedaron sin comunicación con la Tierra.
El mandatario también se interesó por saber cuál había sido "la parte más inolvidable de este día histórico". El comandante, Reid Weisman, respondió: "Vimos cosas que ningún ser humano había visto antes, ni siquiera en el programa Apolo".

