Menú

Los errores más comunes que debes evitar para afrontar el síndrome postvacacional sin estrés

Los expertos aconsejan regular el sueño de forma paulatina y retomar el ejercicio físico para mitigar el bajón tras el descanso estival.

Los expertos aconsejan regular el sueño de forma paulatina y retomar el ejercicio físico para mitigar el bajón tras el descanso estival.
Imagen de archivo de una oficina. | Pixabay/CC/StartupStockPhotos

Los profesionales del servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria han lanzado una serie de pautas para hacer frente al regreso a las obligaciones diarias tras las vacaciones de verano. Entre las medidas más destacadas, los expertos aconsejan mantener la actividad social durante las semanas posteriores al periodo de descanso para prevenir una sobrecarga mental, así como los diferentes síntomas físicos y emocionales que suelen ir aparejados a la reincorporación laboral o académica.

Aunque el popularmente conocido como síndrome postvacacional no está tipificado como un diagnóstico clínico oficial en los manuales de salud mental, los especialistas advierten de que se trata de una respuesta adaptativa y temporal a las nuevas exigencias del día a día, la cual normalmente desaparece por sí sola. Las manifestaciones de este estado pueden ser muy variadas y afectar de manera dispar a cada individuo. Entre las dolencias más comunes se encuentran una ligera disminución del estado de ánimo, sensación de cansancio constante, falta de motivación, irritabilidad y problemas para concentrarse en las labores habituales.

Por norma general, este conjunto de síntomas suele remitir en cuestión de días o, como mucho, en algunas semanas, a medida que el cuerpo y la mente vuelven a acostumbrarse al ritmo de trabajo habitual. Sin embargo, los psiquiatras alertan de que, si estas molestias persisten durante más de dos semanas o interfieren de forma verdaderamente limitante en la vida cotidiana del paciente, podría existir un problema de índole psicológica de mayor gravedad que requiera atención especializada.

Cualquier ciudadano es susceptible de experimentar este proceso de adaptación. No obstante, desde el recinto hospitalario destacan que existe una mayor probabilidad de sufrir este malestar entre aquellas personas que se sienten profundamente insatisfechas con su puesto de trabajo o con sus estudios. De igual forma, incide especialmente en quienes viven sometidos a niveles elevados de estrés, no mantienen unas buenas rutinas de autocuidado o tienen que hacer frente a una carga excesiva de responsabilidades en el ámbito profesional.

Pequeños cambios

Para hacer más llevadera esta transición, el equipo médico aconseja evitar la asunción de demasiadas obligaciones durante la primera jornada de trabajo. Resulta fundamental reservar tiempo libre a lo largo del día para practicar aficiones y fomentar las relaciones interpersonales que permitan desconectar de las imposiciones laborales. Asimismo, es de gran utilidad ir introduciendo pequeños cambios en la rutina de forma paulatina, prestando especial atención a aspectos básicos como mantener unos horarios adecuados de sueño, seguir una alimentación equilibrada y practicar ejercicio físico regular en los días previos al final del asueto.

En este sentido, los expertos detallan cuáles son los errores más frecuentes en este proceso de readaptación. Entre ellos se encuentran el tratar de recuperar de forma inmediata el rendimiento anterior a las vacaciones, asumir un exceso de tareas con la perniciosa intención de recuperar el tiempo perdido, reducir las horas de descanso nocturno o someterse a un nivel de autoexigencia demasiado elevado. La clave reside en entender que se trata de un proceso natural, mantener expectativas realistas y priorizar el bienestar propio.

En Tecnociencia

    Servicios

    • Oro Libertad
    • Inversión
    • Securitas