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Santiago Navajas

¿Occidente debe desconfiar del Islam?

Un debate en Oxford ha demostrado que los mahometanos deben emprender una reforma ilustrada que les haga renunciar al fundamentalismo.

Abdullah al-Andalusi durante el debate en Oxford Union. | Captura del debate de Oxford Union

El Club de Debate de Oxford planteó uno de los temas más interesantes y polémicos de nuestro tiempo: ¿Occidente tiene razón al desconfiar del Islam? (Is the West Right to be Suspicious of Islam?). El club oxoniense es seguramente el mayor referente en el mundo de este tipo de eventos basados en la confrontación dialéctica, uno de los pilares de Occidente desde que Sócrates se enfrentaba en el ágora con Polo, Calicles, Gorgias y otros sofistas. A Sócrates le costó la vida plantear preguntas incómodas y, de manera reveladora, algunos oradores durante este debate en Oxford también fueron amenazados con ser linchados. Veamos qué ocurrió y qué significa en estos tiempos que Houellebecq describió como de sumisión (lo que significa "islam").

Pero, ¿por qué se cuestiona al islam y no al cristianismo y al judaísmo, las otras grandes religiones abrahámicas hegemónicas a ambas orillas del Mediterráneo y más allá? El cristianismo y el judaísmo tienen pasajes violentos, historias de conquista, esclavitud y discriminación. La diferencia actual es que el islam, en sus versiones mayoritarias y en la práctica de muchos de sus adherentes (de Marruecos a Indonesia, pasando por Irán y Arabia Saudí), mantiene normas doctrinales (apostasía, blasfemia, yihad, dhimmi (no musulmanes que son tolerados como ciudadanos de segunda por sus amos musulmanes), subordinación de la mujer, etc.) que siguen produciendo violencia, discriminación y acoso político a gran escala en el siglo XXI.

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