
La actriz catalana Assumpta Serna ha denunciado las dificultades que está encontrando para acceder a los servicios de atención a la dependencia para su madre, de 100 años, y ha cargado contra el funcionamiento del sistema de servicios sociales de la Generalidad de Cataluña. Serna asegura que su familia solicitó hace más de un año ayuda a domicilio y que la resolución recibida el pasado mes de julio contempla únicamente 64 horas mensuales de asistencia.
Serna ha relatado su experiencia en un vídeo publicado en redes sociales, en el que asegura que la situación le genera "frustración" y advierte de que los problemas de acceso a los cuidados para las personas mayores pueden terminar afectando a cualquiera. "Esto va de vida o muerte para las personas mayores de Cataluña", sostiene.
La actriz considera que el protocolo del Departamento de Derechos Sociales e Inclusión de la Generalidad "no es ni humano ni justo" y critica que personas que "han trabajado toda la vida" se encuentren con dificultades cuando necesitan asistencia. Según su relato, una de las principales dificultades se encuentra en la atención domiciliaria concedida para su madre: 64 horas al mes para una persona que, según explica, requiere cuidados durante todo el día.
El problema que describe Serna se produce en un sistema que arrastra importantes demoras. El estudio de Fedea Atención a la dependencia en Cataluña: retos y propuestas, publicado en julio de 2026, señala que Cataluña acumulaba 81.894 personas en lista de espera a 1 de octubre de 2025, el 28,8% de todas las personas pendientes de atención en España. El informe califica esta situación como especialmente grave y señala la necesidad de revisar y agilizar los procedimientos de entrada y asignación de recursos.
"Cero" prestación si se contrata a un cuidador
Serna también cuestiona el modelo de acceso a los cuidados cuando las familias optan por contratar directamente a una persona. Según explica, si se formaliza un contrato legal con un cuidador contratado directamente por la familia, no se recibe prestación por esta vía.
La actriz sostiene además que el sistema conduce a las familias hacia empresas que prestan estos servicios y cuestiona tanto el coste como la preparación de algunos de los profesionales que realizan las tareas de cuidado.
El informe, sin embargo, sí identifica problemas relacionados con la profesionalización del sector. Según sus autores, la atención domiciliaria en Cataluña presenta contratos parciales, salarios bajos, elevada rotación y fragmentación horaria, factores que dificultan la estabilidad y profesionalización de los cuidados.
El documento también señala que el sector de la dependencia presenta un bajo nivel formativo y que la remuneración de los trabajadores de cuidados de larga duración se sitúa en torno al 60% del salario medio en la atención domiciliaria.
Años de espera para revisar el grado de dependencia
Otro de los puntos de la denuncia de Serna se dirige contra la lentitud administrativa. La actriz asegura que su familia lleva años lidiando con retrasos para conseguir que se revise el grado de dependencia y denuncia la falta de comunicación con el departamento.
Los datos recogidos por Fedea reflejan precisamente la existencia de importantes demoras en el procedimiento. A 31 de julio de 2025, el tiempo medio de espera en Cataluña para la valoración del grado de dependencia era de 198 días. A ese periodo había que sumar otros 78 días hasta la resolución de la prestación, con una espera media total de 270 días, además de las demoras específicas que puedan producirse para acceder a determinados servicios.
A finales de julio de 2025, 41.037 personas estaban pendientes de valoración y otras 38.790 permanecían a la espera de una resolución de su Programa Individual de Atención (PIA), en el denominado "limbo de la dependencia". Se trata de casi un tercio del total nacional.
Serna denuncia que esta lentitud se suma a la ausencia de respuesta durante el mes de agosto. Según explica, a mediados de este mes se ha encontrado con el servicio cerrado y sin posibilidad de contactar por correo electrónico o teléfono. La actriz califica esta situación como "el insulto final" y reprocha a la Administración que no se hayan establecido sistemas de sustitución durante las vacaciones.
"Es como si dijeran: ¿podéis dejar de morir en agosto? Necesitamos vacaciones", señala la actriz de forma contundente.
Una atención domiciliaria por debajo de la media
La experiencia que relata Serna coincide con uno de los principales problemas que identifica el estudio de Fedea: la insuficiente intensidad de la atención domiciliaria. El informe señala que el Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD) presta en Cataluña una media de 13 horas mensuales por beneficiario, frente a las 21 horas de media en el conjunto de España. Los autores consideran que el número de horas y la rigidez de su asignación limitan la capacidad del servicio para garantizar la autonomía de las personas dependientes.
El caso relatado por la actriz, con una concesión de 64 horas mensuales para su madre, se sitúa por encima de esa media, aunque Serna considera que resulta insuficiente ante las necesidades de una persona que requiere asistencia continua.
Fedea señala además que todo aquello que no cubre el servicio de ayuda a domicilio termina recayendo en buena medida sobre las familias. El informe describe un modelo de cuidados altamente feminizado y advierte de que esta carga puede provocar estrés, aislamiento, dificultades laborales y agotamiento entre los familiares que asumen la atención.
Una queja formal
Ante la situación que está viviendo, Serna asegura haber presentado una queja formal ante el Consorcio de Servicios Sociales de Barcelona. La actriz pretende además reunir testimonios de otras familias que hayan experimentado dificultades similares para tratar de dar mayor visibilidad al problema y reclamar cambios en el funcionamiento de la atención a las personas mayores y dependientes.
"Esto no es un problema de los demás. Es nuestro problema. Hoy o mañana. El tuyo, el mío", afirma en el vídeo.
Serna concluye su denuncia apelando a la necesidad de modificar el modelo de atención a las personas mayores en Cataluña: "Juntos todavía podemos cambiar cómo Cataluña trata a sus personas mayores".



