
En los últimos años, la palabra "resiliencia" se ha convertido en una expresión habitual para hablar de la capacidad de las personas para afrontar situaciones difíciles y sobreponerse a ellas. Se utiliza en conversaciones, en los medios de comunicación y en numerosos ámbitos, pero su escritura genera una duda bastante frecuente: ¿se dice "resiliencia" o "resilencia"?
La forma adecuada según la Real Academia Española (RAE) es "resiliencia", con i después de la l. Por tanto, cuando se utiliza esta palabra, lo correcto es mantener esa secuencia y no escribir "resilencia".
Resiliencia procede del inglés resilience, que, a su vez, deriva del latín resiliens, -entis. De esta forma se explica la grafía que ha quedado asentada en español.
La confusión entre "resiliencia" y "resilencia" puede aparecer precisamente porque, al pronunciar la palabra, la sucesión de sonidos puede llevar a omitir esa i. Sin embargo, a la hora de escribirla, la forma correcta es "resiliencia".
Así, cuando queramos referirnos a este concepto, debemos escribir resiliencia: "La resiliencia es importante para afrontar las dificultades", y no "resilencia".
Por tanto, aunque "resilencia" pueda aparecer ocasionalmente escrita de esta manera, la forma adecuada en español es resiliencia.
