
"Ser capaces de luchar para no tener que luchar": así resumen desde círculos próximos al Gobierno alemán el espíritu con el que están abordando el objetivo, adelantado por el canciller Friedrich Merz hace unos meses y reiterado en la Conferencia de Seguridad de Múnich, de convertirse en el "Ejército más poderoso de Europa".
En el marco de una nueva Zeitenwende (cambio de era) por el giro de Donald Trump, el Gobierno de Alemania está embarcado en **ese objetivo**, que arrancó con una histórica promesa hace un año para disparar el gasto en Defensa. En Múnich, Merz reafirmó su intención de emprender un rearme masivo, que supone dar la vuelta a una política de décadas de bajo gasto que implicó desde el fin del servicio militar al cierre de cuarteles. Una imposición que "viene desde fuera", en alusión a la guerra de Ucrania y a las dudas sobre el respaldo estadounidense en un momento histórico en que "todo es diferente". El objetivo, "ser capaces de disuadir".
El plan ha dejado ya en estos meses algunas reformas importantes y gestos relevantes que dejan ver el giro alemán y que repasó el propio Merz en su discurso, en el que prometió una inversión "masiva" para una "disuasión creíble". Estas son algunas de las claves:
1.Fin al límite de gasto: la coalición de gobierno impulsó hace casi un año una reforma constitucional para hacer posible ese rearme, que eliminaba el tope al límite de endeudamiento para gasto militar, situado en el 1 por ciento del PIB. La reforma salió adelante en la última sesión del parlamento saliente con los votos a favor de la CDU, el SPD y Los Verdes. Se desmarcaron la extrema izquierda, los liberales, y Alternativa por Alemania.
En junio, como remarcó Merz, Alemania se sumó a la promesa de elevar al 5 por ciento el límite de gasto junto con "casi todos los aliados" (una alusión a la excepción del Gobierno de Pedro Sánchez). El canciller recalcó que "en los próximos años" Alemania gastará en Defensa "cientos de miles de millones" de euros: la promesa a la OTAN implicará más de 200.000 millones anuales mientras que en 2025 **será** de 86.000 millones, según datos del Ministerio de Defensa.
2.Menor regulación: el canciller quiere que la desregulación que afirma perseguir en la UE llegue también a la industria de Defensa. Hace unos días entró en vigor la Bundeswehrbeschaffungsbeschleunigungsgesetz, una norma para "acelerar" los plazos en la adquisición de armamento. Con ella, pretenden aligerar la carga burocrática de las empresas (uno de los objetivos del Gobierno alemán para todos los ámbitos), facilitar los acuerdos entre Estados, reforzar la colaboración con la industria de Defensa y, con todo ello, permitir que el material necesario llegue al Ejército más rápido.
3.Grandes inversiones e impulso a la industria de Defensa: Merz citó en Múnich cómo ese cambio ya se está notando en las últimas adquisiciones del Ministerio de Defensa vinculadas a la defensa antiaérea, satélites y ataques de alta precisión. También mencionó la intención de dar "un nuevo impulso" a la poderosa industria de Defensa alemana con más sedes en territorio germano. Citó al respecto que en los alrededores de Múnich está forjándose "un **clúster** de empresas vinculadas con tecnologías de defensa altamente innovadoras" que trabajan en colaboración con Ucrania.
4.Servicio militar: quizás la reforma emprendida que más titulares se haya llevado sea el regreso del servicio militar, con una reforma aprobada por Defensa el pasado mes de diciembre para incentivar, por el momento, el aumento de "voluntarios" en las Bundeswehr, mediante el envío de cuestionarios a todos los jóvenes alemanes, de obligado cumplimiento para los hombres y voluntario para las mujeres, en el que deben contestar, entre otras cosas, si estarían interesados en servir en las Fuerzas Armadas. El sistema pretende un rápido aumento de los efectivos en los próximos años mediante un sistema que apela, por ahora, a la voluntariedad. El objetivo es que la Bundeswehr disponga de 460.000 soldados en 2035: 260.000 en activo y 200.000 en la reserva (ahora cuenta con 186.000).
5.Misión en Lituania: como ejemplo de esa intención de convertir al Ejército alemán en el mayor de Europa, Merz mencionó la Panzerbrigada 45: la nueva Brigada en Lituania que supondrá, según el canciller, el despliegue de una gran unidad alemana fuera del país por primera vez en la historia del Ejército. Aunque soldados alemanes llevan años en el país báltico bajo el amparo de la OTAN, el despliegue de la nueva brigada supondrá que para 2027 haya de forma permanente en el país 4.800 militares y 200 empleados civiles. Se trabaja ya en la infraestructura: desde cuarteles a carreteras y colegios para las familias de los soldados. "Defenderemos cada centímetro del territorio OTAN", dijo en su día el ministro de Defensa, Oskar Pistorius, sobre un país ubicado entre el enclave ruso de Kaliningrado y Bielorrusia, aliada del régimen de Vladimir Putin.
6.Eurofighter alemanes en el Ártico: el canciller también mencionó en su discurso el anuncio de hace unos días de que la misión de la OTAN en el Ártico contará con cuatro aviones de combate Eurofighter del Ejército alemán. "Vamos a garantizar la seguridad en el norte", dijo Merz sobre una operación aprobada en el marco de las ansias expansionistas de Trump sobre Groenlandia. "Hemos anunciado los primeros Eurofighters y habrá más", avanzó.

