
Toda la política militar de Pedro Sánchez está rodeada de mentiras. El presidente se vende como pacifista y ha triplicado el gasto militar desde su llegada al poder. Y lanza su "no a la guerra" y no a EEUU en sus mítines o desde la tribuna del Congreso de los Diputados y resulta que ha albergado en su mandato la mayor compra de material militar a EEUU desde 1950.
Las cifras generales son delatoras del nivel de mentiras que lanza Sánchez a la población. Mientras se pone la camiseta del "no a la guerra", lo cierto es que en 2018, al inicio del período de mandato de Pedro Sánchez, el gasto militar español se situaba en el nivel de los 10.300 millones de euros. En 2023 esa cifra había crecido ya hasta los 17.400 millones de euros. En 2024 el salto llega a los 22.700 millones. Y la estimación de gasto en 2025 —según los planes impulsados— se eleva hasta los 33.000 millones. Todo un salto hasta triplicar aquellos 10.300 millones del momento de la llegada de Sánchez al poder.
Y si analizamos los contratos y los países proveedores, la cosa es aún más obscena. En los últimos años, especialmente entre 2023 y 2025, España ha acelerado con claridad las compras de material militar a Estados Unidos, con contratos totalmente emblemáticos como los siguientes —y se trata sólo de algunos ejemplos dentro de un largo listado—.
Compra de misiles Patriot a EEUU
España ha adquirido sus sistemas antimisiles Patriot a EEUU en lo que ha supuesto el mayor contrato reciente. La empresa proveedora es Raytheon Technologies (RTX), de EEUU. El importe asciende a 1.445 millones de euros al cambio. Y la fecha de aprobación, 2024, con confirmación en 2025. El contenido completo del contrato estuvo integrado por 4 baterías completas Patriot, radares, lanzadores y centros de mando y misiles PAC-3 MSE. La entrega se debe realizar a partir de 2030. Y este contrato se ha convertido en la mayor compra de defensa aérea de la historia reciente de España.
El segundo de los contratos llamativos de Sánchez se centra en el mismo producto: una compra de misiles Patriot adicionales. Las empresas proveedoras, las mismas Raytheon Technologies y Lockheed Martin. El importe, 400 millones de euros al cambio. La fecha, 2024. Y el objetivo, la adquisición de munición y la modernización del sistema ya existente.
El tercero de los grandes contratos ha sido la compra de helicópteros navales MH-60R (Seahawk) a la estadounidense Lockheed Martin. El importe del contrato se eleva a más de 800 millones de euros al cambio y se centra en la adquisición de helicópteros antisubmarinos para la Armada española.
Un ejemplo más: todo un paquete de compras entre 2023 y 2024 por un importe total de más de 4.500 millones de euros donde se han incluido sistemas de misiles, equipos militares diversos y modernización de capacidades.
Y con todo ello se dibuja un volumen de compras militares a EEUU equivalente a casi una cuarta parte de todo lo comprado a este país desde 1950. Todo comprado bajo mandato de Pedro Sánchez.
Y es que España debía incrementar su gasto militar. Lo tenía que hacer por lógica, por sus alianzas internacionales, por las crecientes amenazas a la seguridad nacional e internacional, porque está en la OTAN, por peso internacional y por mil factores más. Pero el Gobierno no tenía que mentir a la población española mientras lo hacía y lo hace.



