
Según fuentes de Inteligencia occidentales citadas por el Financial Times, el Kremlin no sólo está ayudando a Irán en la identificación de objetivos estadounidenses sino que también está trabajando en el envío de material militar al régimen para ayudarle en sus represalias contra Israel y los aliados de EEUU. El diario señala que Moscú está cerca de completar un envío escalonado de drones, medicinas y alimentos a Teherán.
El diario señala que el régimen comenzó a hablar con sus aliados rusos sobre envíos secretos de drones pocos días después de que comenzara la ofensiva. Las fuentes citadas apuntan que Irán quiere de Rusia los drones que han desarrollado a imagen de sus baratos Shahed-136 y que el Kremlin ha mejorado en estos años de ataques a Ucrania.
El envío se sumaría a otras ayudas que públicamente sí ha admitido el Kremlin. Los drones rusos, construidos bajo licencia del Shahed-136 y rebautizados como Geran-2, habrían mejorado "considerablemente" el modelo iraní, con modificaciones que los hacen más eficaces en la navegación y la capacidad de evitar interferencias.
Si se probara el envío de armamento, se trataría de la primera prueba de que Moscú está aportando apoyo letal a Irán "desde el inicio de la guerra".
La 'mano oculta' de Putin
Este jueves, el ministro de Defensa británico, John Healey, se refirió a la ayuda rusa a Irán y denunció que ha facilitado entrenamiento y ha compartido datos de inteligencia meses atrás. "En lo que respecta a Irán, están demostrando capacidad para atacar en toda la región de Oriente Medio; vemos las mismas tácticas y tecnologías que emplea Rusia en Ucrania, y ésta es la mano oculta de (el presidente ruso, Vladímir) Putin en ambos conflictos", declaró a los medios británicos.
El ministro describió la relación entre Moscú y Teherán como un "eje de agresión" y señaló que, aunque Putin pueda buscar distraer a Occidente con Oriente Medio, el Reino Unido permanece alerta y pendiente del conflicto en Ucrania.

